¡"Si amas al buen Jesús!"
de corazón con ternura,
vivirás siempre en la "luz"
y no verás sombra oscura.
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miércoles, 3 de mayo de 2017

MATRIMONIO Y FAMILIA

         ¿Que es el matrimonio?

El matrimonio es la convivencia de un hombre y una mujer sobre la cual posa la bendición de Dios.
constituye el fundamento para la familia. se basa en un voto público de fidelidad que ambos cónyuges expresan por libre decisión. El amor y la fidelidad mutuos son indispensables para el éxito del matrimonio. El matrimonio poligámico (matrimonio múltiple) no está en concordancia con la doctrina ni con la tradición cristiana.


       ¿Que se puede extraer de la historia de la creación sobre el matrimonio?

"Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos: llenad la tierra y sojuzgadla" (Génesis 1:27-28).
Ambos, hombre y mujer, fueron creados a imagen de Dios, Diferentes, aunque son igual de valiosos bajo la bendición de Dios. El ser humano está hecho para vivir en compañía; en su cónyuge, el hombre y la mujer tienen su homologo a quien deben ayudar. "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le daré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18). Al contraer matrimonio, el hombre y la mujer se amalgaman en una sola identidad establecida para toda la vida. "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24).


        ¿Qué significado tiene la bendición matrimonial?

La bendición matrimonial puede repercutir de diferentes maneras: afirma las fuerzas para que perdure el amor y la fidelidad; promueve la disposición para servir, ayudar y comprender; contribuye para perdonar los errores y reconciliarse. Sin embargo, la bendición recibida sólo podrá ejercer sus efectos cuando los cónyuges se comporten como corresponde


     ¿Que significado tiene la fe cristiana para el éxito del matrimonio?.

Es deseable que ambos cónyuges estén de acuerdo en los temas concernientes a la fe. De todas maneras, el hecho de que ambos cónyuges sean cristianos no constituye una garantía para una vida matrimonial armónica. Antes del casamiento, en especial cuando uno de los cónyuges es de otro círculo cultural, de otra religión o confesión, se deben clarificar todas las cuestiones que hacen a la vida común.


    ¿Que significado tiene la sexualidad en el matrimonio?

Cuando se hallan en primer lugar la concordancia mutua y el amor, la sexualidad puede fortalecer la relación conyugal como un importante eslabón de unión, contribuyendo al bienestar de ambos cónyuges. La sexualidad en el matrimonio debe caracterizarse por la valoración y la capacidad de comprensión.


    ¿Cuál es la posición de la Iglesia Nueva Apostólica sobre la planificación  familiar?

La planificación familiar es una cuestión de los cónyuges. No obstante, la Iglesia rechaza los métodos y medios anticonceptivos que tengan como efecto esencial matar óvulos ya fecundados. Se aprueba básicamente la fecundación artificial, pero se rechazan todas las medidas por las cuales se destruye una vida a raíz de la selección humana.


     ¿Cuál es la posición de la Iglesia Nueva Apostólica sobre el cumplimiento de las obligaciones en la profesión y la sociedad?

Los Diez Mandamientos proveen orientación para el cumplimiento de las obligaciones en la profesión y la sociedad. Es deber de los cristianos contribuir al bien de la sociedad.
Cada individuo es responsable del bienestar común.


 ¿Cómo asume la Iglesia Nueva Apostólica su responsabilidad en la sociedad?

Dentro del marco de sus posibilidades y su encargo, la Iglesia Nueva apostólica ayuda a promover el bienestar común. La Iglesia Nueva Apostólica intercede por la paz en el mundo, enseña la reconciliación y exhorta al perdón. Rechaza todo tipo de violencia.


    ¿Participan los cristianos  nuevoapostólicos en la vida pública?

Sí los cristianos nuevoapostólicos desarrollan actividades en la vida pública. La Iglesia no ejerce influencia en las concepciones y actividades políticas de sus miembros. La Iglesia Nueva Apostólica invita a sus miembros, a tratar con respeto y tolerancia a todas las personas, independientemente de su origen social, su edad, su idioma y otras diferencias.


    ¿Qué posición adopta la Iglesia Nueva Apostólica frente al estado?

La Iglesia Nueva Apostólica valora las relaciones francas y constructivas con los gobiernos y las autoridades. Adopta una postura neutral frente a los partidos políticos. en su actividad se orienta por las leyes vigentes en el respectivo país, de acuerdo,con romanos 13:1: "Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino por parte de Dios, y las que hay, por dios han sido establecidas". Esto presupone que el poder del Estado puede medirse en los mandamientos divinos. La Iglesia cumple con sus deberes dentro de las leyes y disposiciones dentro del respectivo país; por su parte,espera que su posición sea respetada y reconocida.


    ¿Cómo es la relación de la Iglesia Nueva Apostólica con otras Iglesias, congregaciones religiosas y religiones?

La Iglesia Nueva Apostólica y sus miembros respetan las manifestaciones religiosas de otras personas y se abstienen de expresarse  peyorativamente sobre creyentes de otra fe, sobre otras religiones y congregaciones religiosas. Se esfuerzan para que su relación sea buena, pacífica y basada en el respeto mutuo.  La Iglesia rechaza todo tipo de fanatismo religioso. En el dialogo con otras Iglesias cristianas se acentúa el denominador común de la fe cristiana, independientemente de las diferentes posiciones doctrinarias.


    ¿Cómo es el compromiso social de la Iglesia Nueva Apostólica?

La Iglesia Nueva Apostólica está comprometida con el Evangelio. Ve entre sus funciones "la practica del amor al prójimo" en bien de los seres humanos sin consideración de la persona. Su compromiso social está sustentado por el compromiso voluntario de muchos colaboradores de las comunidades pero también brindando asistencia material.
La Iglesia planifica, promueve y apoya, dentro del marco de sus posibilidades, a proyectos de utilidad pública, instituciones de beneficencia y acciones de ayuda caritativa en todo el mundo, también trabajando en colaboración con organizaciones de ayuda.

martes, 25 de abril de 2017

Oración y ofrenda

En   Septiembre de 2015 apareció el Catecismo de la Iglesia Nueva Apostólica en preguntas y respuestas. Del total de 750 preguntas y respuestas, community presenta un extracto de algunas de ellas. En esta edición se hace referencia al cristiano nuevoapostólico y su vida de fe: la oración y la ofrenda, así como el matrimonio y familia.



¿Qué entendemos por oración?

       La   oración  es una posibilidad que dios brinda al hombre para comunicarse con Él. En la oración, el creyente siente que Dios está presente, Dios oye y dios responde. Así, el hombre creyente se inclina en humildad ante la majestuosidad y el amor de Dios. El espíritu Santo da impulsos para orar apropiadamente.

¿Es necesario orar?

        Orar  a veces se dice que es el "respirar del alma". Esta imagen debe dejar en claro lo necesario que es la oración para la fe. Una fe sin oración no es una oración viva. Una oración sin fe no es una oración apropiada.

¿Que indicaciones dio Jesús sobre la oración?

       En  el Sermón del Monte, Jesús dio importantes indicaciones sobre la oración (cf. Mateo 6:5-8): no se debe orar para ser visto ni pronunciar muchas palabras. Uno puede dirigirse a Dios como "Padre". La oración debe venir del corazón. En vista de su retorno. Jesús exhortó: "Velad, pues en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre". (Lucas 21:36).

¿Que informa la Biblia sobre la vida de oración de Jesús?

         Los  Evangelios dan cuenta de que Jesús muchas veces se retiraba para orar. En el Evangelio de Lucas se informa que Jesús oró de forma especial antes de acontecimientos decisivos:

    antes de que el Espíritu Santo descendiese sobre Él (cf. Lucas 3:21-22;
    antes de elegir a los doce Apóstoles (cf Lucas 6:12);
    antes de que el Padre lo transfigurase delante de los testigos de este mundo y del más allá (cf Lucas     9:28-36); 
   antes de comenzar su amargo padecimiento (cf. Lucas 22:41-46);
   antes de morir en la cruz (cf. Lucas 23:46).     Llama la atención que Jesús ya agradecía antes de que su oración hubiese sido atendida (cf. Juan: 11:41-42).

¿Como debemos orar?     

         La  oración no esta ligada a una forma externa. No obstante se puede favorecer la profundidad de la oración, por ejemplo, cerrando los ojos, juntando las manos o arrodillándose. El que ora se retrae así del ajetreo de la vida cotidiana, hace una pausa y se inclina humildemente ante Dios. Los cristianos nuevoapostólicos comienzan y finalizan el día con una oración. así también oran antes de las comidas.. En el curso del día, asimismo, se dirigen una y otra vez a Dios a fin de sentir su cercanía y buscar su ayuda.En las familias, los padres oran con sus padres, llevándolos a tener su propia vida de oración.

¿Qué contenido tiene la oración?  

         El  contenido de la oración está determinado por adoración, agradecimiento, petición e intercesión.

¿Como se lleva a cabo la adoración?

        El  conocer la majestuosidad de Dios insta a adorarlo: "Venid, adoremos y postrémonos;  arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor" (Salmos 95:6).


¿Que contiene el agradecimiento en la oración?

       El   agradecimiento incluye todo lo que surge de la bondad de Dios; la palabra, la gracia y los Sacramentos, así también las dádivas materiales como alimentos. vestimenta, vivienda.


¿Que peticiones llevamos ante Dios?

         En  las peticiones se le presenta a Dios  todos los deseos como por ejemplo la protección en la fe, el amparo  angelical y su ayuda en la vida cotidiana. La petición mas importante se orienta al pronto retorno de Cristo y al anhelo por ser aceptado en gracia.

¿Porqué intercedemos?                                                                                     

      La intercesión es expresión de amor al prójimo. No está limitada a la propia familia o a la comunidad. Más bien comprende a todos lo que necesitan la ayuda de Dios, sea en esta tierra como en el mundo del más allá.

¿Que efectos tiene la oración?

      La  oración fortalece la fe y la confianza en Dios, y brinda la certeza de la protección de dios. después de orar, uno se siente seguro de que todos sus deseos están en las manos de dios; encomienda a

 Jehová  tu camino, y confía en él; y él hará" (Salmos 37:5).

¿Que es "la disposición a la ofrenda"?

      En  general se entiende por"disposición a la ofrenda o disposición al sacrificio" la disposición intima de una persona de utilizar sus fuerzas y dones en bien de otros, dejando de lado la realización de intereses propios.


¿Que se entiende en general por "ofrenda"?

     En  el uso general del idioma, se denomina "ofrenda" o "sacrificio" a las dádivas que se                         ofrecen a Dios, como a los hechos que las personas realizan para servir a otros. los recursos pecuniarios que se donan para motivos religiosos, también se denominan ofrendas en el uso lingüístico  religioso.

¿Como entendemos nuestra "ofrenda"?

      Nuestra   "ofrenda" la entendemos como poner a disposición dones y habilidades, tiempo y fuerzas al servicio de Dios y su Obra. También es una ofrenda renunciar a ciertas cosas en bien de la Obra de Dios. Es un deseo de cada creyente expresar su agradecimiento y amor a Dios mediante dádivas concretas (ofrendas), sea con dinero o productos de la naturaleza. Según Malaquias 3:10 se debería traer a la casa del Señor el "diezmo" puede servir hasta hoy como orientación para las ofrendas de los hermanos en la fe. Finalmente, constituye una ofrenda todo lo que el creyente hace o deja de hacer por amor a Dios.

¿Cual es el motivo de la disposición de la ofrenda?

      En  el sentido cristiano, la ofrenda no puede ser una obligación impuesta; tampoco se puede hacer  esperando una retribución. la disposición a la ofrenda resulta más bien de la fe, el agradecimiento y el amor a Dios.

¿Como se evidencia la disposición a la ofrenda en la vida de la comunidad?

      La  disposición a la ofrenda se exterioriza directamente en la vida de la comunidad: muchos hermanos y hermanas en la fe ponen una buena parte de su tiempo libre, de sus fuerzas y capacidades al servicio de la comunidad sin recibir retribución alguna por ello. Muchos colaboran en la parte musical y en la enseñanza que se brinda en la Iglesia.

                                                                                                                                                     



Con muy pocas excepciones, también los portadores de ministerio trabajan sin percibir honorarios.





martes, 26 de marzo de 2013

Los libros apócrifos

                                                                           Parte 1
   Para Martín Lutero, los libros apócrifos  "No han de ser considerados iguales a la Sagrada Escritura, sin embargo son provechosos y buenos para leer". Esta valoración fue citada en "Preguntas y Respuestas"
(Nº (8).En la asamblea de Apóstoles de Distrito de octubre de 2005, la tradición de nuestra Iglesia fue fortalecida en el sentido de los Apócrifos son tan vinculantes para la fe y la doctrina nuevoapostólica como los restantes escritos bíblicos.

                                                      El término "apócrifos"
   En la edición de la Biblia de Lutero de 1534 se publica por primera vez el término "apócrifos" (escritos ocultos) para la parte de los escritos del Antiguo Testamento que son llamados deuterocanónicos ( es decir pertenecientes al segundo canon ) por parte de la Iglesia Católica romana. Los libros comprendidos en la Septuaginta, es decir la traducción griega más antigua de la Biblia, fueron traducidos al latín e incorporados al canon cristiano. Pero como aquellos escritos no están comprendidos en la "Biblia" hebrea, Lutero sólo los compaginó como anexo del Antiguo Testamento. Hoy, para los Apócrifos se suele utilizar una denominación exenta de valoración: "escritos tardíos del Antiguo Testamento".
  Debe diferenciarse de ellos a los llamados pseudoepigráficos. Éstos establecen que han sido escritos por personalidades famosas del Antiguo Testamento, como Enoc, Elías o Esdras y otros. Entre otros son famosos el Testamento de Adán, el Apocalipsis de Enoc y el Apocalipsis de Elías.


                                                   Los escritos apócrifos del judaísmo
                                                   y del cristianismo  de la primera hora
     Los Apócrifos son escritos judíos, cuyo origen se remonta al periodo entre el siglo III a. C. y el siglo I d.C. O bien han sido redactados en griego o bien solo se contaba con ellos en su versión griega.
   Por cierto que en la Septuaginta hay más escritos pseudoepigráficos que apócrifos que en el Canon de la Iglesia Católica-romana o en el capítulo actual de la Biblia de Lutero. En la Septuaginta no formaban un capítulo separado como es el caso en la Biblia de Lutero, sino que eran parte de la obra.
  La Septuaginta era la Biblia de la comunidad cristiana del principio.Más tarde fue traducida al latín.
Esta traducción fue llamada  "Vulgata". Para la Iglesia Católica- romana fue durante siglos el único texto bíblico vinculante del Antiguo Testamento.
   Como los cristianos difundieron su fe con ayuda de esta antigua traducción griega, el judaísmo fariseo rechazó la Septuaginta a fines del siglo I a. C  Los autores del Nuevo Testamento, igual que los autores cristianos tardíos no citaban el texto hebreo de la Biblia, sino el griego.
   A partir de aquí, los judíos también comenzaron a rechazar sus propios escritos apócrifos. Muy diferente fue la actitud de quienes escribieron los libros del Nuevo Testamento  Ellos citaban, aunque también en forma esporádica, los escritos apócrifos. También los patriarcas apostólicos, como por ejemplo Clemente de Roma, citan en forma esporádica en sus escritos y cartas los Apócrifos del Antiguo Testamento.
Ni para los autores del Nuevo Testamento, ni para los Padres apostólicos había un canon del Antiguo Testamento de contornos firmes. Por eso no sólo  eran citados los Apócrifos de la Septuaginta, sino también otros escritos que, en parte hoy se consideran perdidos. Como  ejemplo podemos comentar que en Judas 6: 14-16 se cita el libro de Enoc. La conocida palabra que dice "cosas que ojo no vio...", que cita el Apóstol Pablo (comparar con 1 Corintios 2:9), se remonta según Orígenes (alrededor de 184-254) a un Apocalipsis de Elías que en el ínterin habría desaparecido.

                                                La posición que ocupan los Apócrifos
                                                             en las otras Iglesias
   En el Concilio de Trento en el año 1546, la Iglesia Católica- romana declaró canónicos los escritos tardíos del Antiguo Testamento comprendidos en la Septuaginta.
  Los libros apócrifos que nosotros conocemos poseen la misma autoridad dentro de la Iglesia Católica -romana que los otros escritos del Antiguo Testamento. En este sentido también se los llama formalmente deuterocanónicos. No forman un bloque individual, sino que han sido insertados en la secuencia de los libros que gozan de reconocimiento general. Por eso el lector no puede reconocer su particularidad.
   En un sínodo de Jerusalén realizado en 1672, las Iglesias ortodoxas declararon "partes genuinas, de la Escritura" a los libros Sabiduría de Salomón, Judit, Tobias, Historias del Dragón y de Susana, a los libros de los Macabeos y al libro de Sirach.
Para Martín Lutero, los libros Apócrifos: "No han de ser considerados iguales a la Sagrada Escritura, sin embargo son provechosos y buenos para leer" Lutero solo tradujo pocos Apócrifos, pero escribió palabras introductorias para todos.
  Ciertamente fue discutible qué escritos deben ser considerados Apócrifos y cuales no. En las ediciones posteriores de la Biblia de Lutero (por ejemplo una de 1569), en la parte dedicada a los Apócrifos encontramos el 3º y 4º  libros de Esdras, que Lutero había rechazado expresamente. Durante un tiempo también fue publicado en forma adicional el tercer libro de los Macabeos.
   Lutero rechazó el carácter canónico de los Apócrifos por las siguientes razones:
   -El texto básico no es hebreo.
   -Los escritos recién surgieron después de fenecer el espíritu profético en el judaísmo.
  - Ni Cristo, ni los Apóstoles citan estos escritos.
  -Los escritos no pueden atribuirse a la intuición del Espíritu Santo.
  -Los escritos no pueden consultarse como testimonio de Cristo.

      Queda claro que estos argumentos no resisten un análisis sostenible. También dentro de la tradición reformada que se remonta a Zwinglio y Calvino, encontramos, una critica similar a los Apócrifos. Para Zwinglio son menos claros que los otros libros bíblicos y además comprenden algo inventado por el hombre, más precisamente "cuentos de hadas" o historias de gente de fe. Para Calvino fue decisivo que los escritos apócrifos no estuvieran comprendidos en la Biblia hebrea; no provienen ni de los profetas, ni de los Apóstoles, y en este sentido, tampoco están inspirados en la Santa Escritura.
   El Sínodo General Prusiano de 1846 aprobó lo siguiente en su Régimen de enseñanza para comunidades luteranas,reformadas y unidas:  "Los Apócrifos del Antiguo Testamento, aunque su uso sea en parte diferente en ambas confesiones evangélicas [ luteranos reformados], aún así no pertenecen a este fondo doctrinario y a la fe y a los Mandamientos de Dios".
  Con lo cual, entre los protestantes a estos libros se les asignó un papel secundario. Al mismo tiempo sólo son útiles en lo personal para la fe, mientras que para la doctrina y para el culto público carecen de importancia.
   Tampoco la Iglesia anglicana, la Iglesia de Inglaterra, recurre a los Apócrifos para sus enunciados doctrinarios. A pesar de ello es posible recurrir a ellos para el culto anglicano. el sacerdote que los aprecie, puede hacerlos leer; quien los rechace, podrá escoger un respectivo texto canónico del Antiguo Testamento. En general puede decirse que la imagen de los Apócrifos en el anglicanismo actual más bien ha mejorado que empeorado.


                                               Los Apócrifos en la Iglesia Católica apostólica
      La Iglesia Católica- apostólica adhirió a la valoración negativa de los Apócrifos dada por los reformadores suizos Zwinglio y Calvino. Ludwig Albrecht escribió al respecto: "Excluimos a los Apócrifos de las Santas Escrituras del Antiguo Pacto y solo nos atenemos a los libros del repertorio hebreo; porque sólo éstos han sido confirmados por el Señor y por sus Apóstoles, que nunca citaron pasaje alguno de los Apócrifos como palabra de Dios" (Tratados sobre la Iglesia [1896], 3º tercera edición, Berlin 1937,p.15).
       
                                              Los Apócrifos en la Iglesia Nueva Apostólica
    Hasta entrada la década del 70 no era raro citar palabras bíblicas de los libros de Tobías, Jesús de Sirach o de la Sabiduría  Pero en los últimos años esto ha cambiado, teniendo en cuenta que la mayoría de las ediciones no alemanas de la Biblia no contienen los Apócrifos. El hecho que en este momento se prescinda de utilizar palabras bíblicas tomadas de los Apócrifos en los "Pensamientos Guías  - el patrón que se utiliza en el mundo entero para los Servicios Divinos- es, entonces una concesión a la internacionalidad de nuestra Iglesia. En los Servicios Divinos regionales también se recurre a las palabras citadas de los Apócrifos.

                   
                                              El 4º libro de Esdras
   El cuarto libro de Esdras que no está comprendido en la Biblia de Lutero actual gozaba de tanto en tanto en nuestra Iglesia de particular consideración. Se lo apreciaba especialmente por el prólogo del segundo capítulo. Allí se habla de una "Nueva Iglesia Nueva Apostólica", Esta nota fue considerada como una referencia profética a la Iglesia Nueva Apostólica.
   En las ediciones de Lutero el 3º y 4º libro de Esdras y el 3º de los Macabeos no forman parte de los Apócrifos. Es diferente en la versión King James y en la versión New King James, en la cual los tres libros forman parte del bloque de los Apócrifos, siendo que los libros de Esdras llevan allí la denominación 1º Esdras y 2º Esdras.

                       

miércoles, 7 de marzo de 2012

La parábola de los labradores malvados

                                                                                                                       
              En esta entrega nos ocuparemos de la parábola de los labradores malvados.
La extraeremos del contexto general en el que se encuentra y luego dividiremos el texto
Haremos, a continuación, breves comentarios sobre el relato con un trasfondo histórico.
También describiremos el significado que tiene la parábola para quienes la oyeron directamente.
Para finalizar enunciaremos qué nos puede enseñar la parábola.


     
                       El momento del relato de la parábola
               Encontraremos la parábola de los labradores malvados en tres versiones: Mateo 21:33-46, Marcos 12:1-12 y Lucas 20:9-!9.
La situación en que Jesús relató esta parábola es expuesta en forma coincidente por los tres evangelios.
retrotaigámonos a aquella época: nos encontramos en la última semana de la estancia de Jesús en la tierra, quien ya había entrado en Jerusalén. Una muchedumbre le había preparado una entusiasta recepción. Tanto más lo vitoreaban tanto mayor el rechazo que los príncipes de los sacerdotes, los ancianos, los fariseos y los doctores de la ley sentían por Jesús.
Cuando este ingresó al templo y vio el ir y venir de los mercaderes de ganado y de los cambistas los echó del lugar santo en una llamativa acción.
Cuando los príncipes de los sacerdotes (principalmente saduceos) y los doctores de la ley (muchos de los cuales eran fariseos) oyeron acerca de ello, buscaron la posibilidad de matar a Jesús. Pero sentían temor frente al pueblo que le seguía.
Cuando el Hijo de Dios pisó nuevamente el templo, sus oponentes le preguntaron: "¿Con qué facultad haces estas cosas? ¿y quien te ha dado esta facultad? " (Marcos 11:28). En realidad eran ellos, los sacerdotes y levitas, los responsables por el orden en el templo. El Señor no les respondió en forma directa, sino con otra pregunta a la cual ellos no contestaron (porque sentían temor del pueblo). a ello, Jesús les dijo: "Tampoco yo os diré con que facultad hago estas cosas." (Marcos 11:33).
  En medio de ánimos exacerbados, el Hijo de Dios comenzó a contar parábolas al pueblo en presencia de la clase religiosa dirigente. a primera, la parábola de los dos hijos sólo quedó plasmada en Mateo. El relato marca a fuego la espiritualidad, y lo hace de manera descarnada. Como resultante encontramos la siguiente expresión: "De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios" (Mateo 21:31)
  Con la parábola siguiente, la de los labradores malvados, la discusión abierta y pública de Jesús con los príncipes de los sacerdotes y  escribas va cobrando intensidad, porque la reacción a lo expresado por Jesús fue la siguiente: "Y procuraban prenderle, porque entendían que decía a ellos aquella parábola..."Marcos 12:12). de manera entonces que la parábola debe ser entendida como parte integrante de una etapa dramática, en cuyo final están la detención y la crucifixión del Hijo de Dios. Antes de continuar con el texto de la parábola tomemos conciencia que había sido dirigida puntualmente a la clase religiosa dirigente de Judá y, por ende, debe ser interpretada en este contexto.

                        El texto de la parábola
               Si comparamos exactamente los textos de la parábola en mateo, Marcos y Lucas se presentan algunas diferencias entre ellos. Se pone de manifiesto que los relatores de los hechos fueron registrando los discursos de Jesús con sus propias palabras y según sus respectivas situaciones de vida. Sus relatos son producto del activar del Espíritu Santo, quien los inspiró para plasmar lo esencial y decisivo para la fe. En las siguientes expresiones volvemos al texto de Marcos que por lo general se considera el evangelio más antiguo:
Plantó un hombre una viña, y la cerco con seto, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó a labradores, y partió fuera del país.
  Y cuando fue tiempo, envió un siervo a los labradores para que tomase su parte de los frutos de la viña. Mas ellos, lo tomaron, lo golpearon y lo enviaron de regreso con las manos vacías. El viñatero volvió a enviar a otro siervo, a quien golpearon en la cabeza y denigraron. Envió el viñatero otro más, a quien mataron; siguieron otros muchos, que fueron heridos y muertos.
  • Le quedaba un hijo suyo amado, enviolo también a los labradores, diciendo. de mi hijo tendrán respeto. Mas los labradores dijeron entre si: "este es el heredero; venid matemosle, y la heredad será nuestra. "Lo prendieron y mataron, echándolo fuera   de la viña .
  • ¿Qué pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros.
  •  "¿Ni aun esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban, esta es puesta por cabeza de esquina; por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?"    
             La parábola retoma una imagen del profeta Isaias que, era poco conocida entre los israelitas creyentes: " Tenía mi amado (amigo) una viña en un recuesto, lugar fértil. habíala cercado, y despedregandola, y plantándola de vides escogidas; había edificado en medio de ella  también asentado un lugar en ella...Quitarele su vallado...Ciertamente la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta suya deleitosa..." (comparar con Isaías 5:1-7). Los detalles (torre, lagar, vallado) no cumplen función alguna en la parábola de Jesús; más bien sirven para resaltar la conexión con Isaías. la interpretación profética implicaba que los hijos de Israel formaban la viña.
  A partir de esta representación metafórica se pueden explicar algunos factores de la parábola. la "viña Israel" fue  "plantada" por Dios en persona. De manera entonces, que en sentido figurado, Dios es el Señor de la viña. dado que está fuera del "país o terruño" había arrendado la viña a unos labradores. de manera que resulta plausible ver la conducta espiritual de Israel en la imagen de los labradores. En Marcos 11:27 se cita especialmente a los principes de los sacerdotes, doctores de la ley y ancianos que estaban en el templo y que le pidieron a Jesús explicara sus facultades. de manera entonces, que entre ellos también había miembros del Supremo Consejo.
  En la figura de los siervos que enviará el Señor de la viña, debe reconocerse a los profetas que fueron golpeados, injuriados y muertos. El reproche de haber rechazado y muerto a los profetas es dicho expresamente por Jesús un poco más adelante, cuando advierte a los doctores y fariseos: "Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! Porque edificais los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos. Y decis: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas. Así que testimonio dais a vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. ¡Vosotros también henchid la medida de vuestros padres! (Mateo 23:29-32).
            Henchir o colmar la medida de los padres. Todavía faltaba el asesinato del "hijo amado". Si los presentes entendieron claramente que Jesús hablaba de si mismo, es algo que no sabemos . El contexto general de la Biblia en ese punto, señala con claridad a Jesús, el Hijo de Dios (comparar con Marcos 1:11; "Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.") En consecuencia, esta parábola de Jesús también fue entendida por las primeras comunidades cristianas como una prueba más que Jesús era el Hijo de Dios.
    El Hijo amado, que Dios como Señor  de la viña había enviado al final, ahora se hallaba frente a los labradores malvados. Era Jesús a la vista de quienes en poco tiempo más lo matarian y lo arrojarían fuera de la viña. "Fuera de la viña", también este pasaje de la parábola tiene su correspondencia con la muerte de Jesús fuera de Jerusalém (compárese Juan 19:17; Hebreos 13:12). Esta circunstancia queda todavía más clara en el texto de Mateo, porque allí, el hijo recién  es muerto una vez fuera de la viña . es imposible pasar por alto la advertencia de que en el futuro habrá un tribunal (juzgamiento) divino, que Jesús menciona a sus detractores al final de la parábola.
   El Señor de la viña "Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros."
En este punto finalizada la parábola. Pero Jesús imprime todavía más fuerza a su predica, preguntando a los destinatarios de sus palabras una cita de un Salmo: "¿Ni aun esta Escritura habéis leído: la piedra que deshecharon los que edificaban, esta es puesta por cabeza de esquina; `por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?"
   Jesús mismo es la piedra, los que edificaban son los dirigentes religiosos de los judíos, los que lo deshechan. Pero a pesar de todo esta piedra cumplirá su función de piedra angular ("cabeza de esquina") en la edificación espiritual del templo. Esto se hace posible a través de un milagro divino que acontecerá visiblemente (una mención del milagro de la resurrección de Cristo).
A patir de lo expresado, los destinatarios "entendieron que hablaba de ellos", que ellos eran los labradores malvados. Solo el temor que sentían frente a la muchedumbe popular los contuvo de apresar inmediatamente a Jesús. todavía debían transcurrir unos días para que la medida de sus padres quedase henchida y mataran al Hijo amado.

                                 Las derivaciones de la parábola para nosotros
              De todo ello se deriva lo siguiente: esta parábola apunta en forma inequívoca a la clase religiosa dirigente de la época. La misma no se puede trasferir a otros sucesos sin desnaturalizar el sentido. Pero ahora se presenta la cuestión: ¿podemos hacer que este texto bíblico de frutos para nosotros?
  Los primeros cristianos se hallaban delante de preguntas similares en virtud de ciertos textos del Antiguo Testamento, que daban cuenta del fracaso del pueblo de Israel y de los castigos vinculados a ello. Se trata entonces de una pregunta de fondo relativa a la comprensión de la escritura: ¿Como deben evaluarse los relatos bíblicos que se dirigían claramente a un grupo determinado y que no se pueden transferir a circunstancias actuales?
  Obtengamos la respuesta de la Biblia misma. En una epístola dirigida a la comunidad de Corinto, el Apóstol Pablo habla enunciando ejemplos de advertencia tomados de la historia Israelita, que tampoco eran transferibles. Pero luego concluyó lo siguiente: "Y estas cosas les acontecieron en figura: y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado. "(1Corintios 10:11).
  Esto significa para nosotros que no todo texto bíblico, tampoco todo lo expresado por el Hijo de Dios, puede ser considerado un mensaje destinado directamente a quienes viven en la actualidad. Estos relatos bíblicos y las palabras del Señor, que se dirigen en forma puntual a un circulo determinado de personas (a esta categoría pertenece nuestra parábola de hoy) poseen enorme poder testimonial en calidad de documento histórico. Con ellos podemos aprender, siempre que entendamos la conducta referida a las consecuencias que se derivan de ello, en forma de advertencia.
            Esto pareciera sonar duro y, en un primer momento, la lectura pareciera generar la sensación de que no es conciliable con el espíritu del evangelio. Pero aunque el evangelio sea el alegre mensaje de la salvación y redención a través de Cristo y la resistencia a la voluntad de Dios traerá consecuencias.. Seria poco responsable guardar silencio al respecto. la Santa Escritura enuncia ambos factores: la bondad y la severidad de Dios (comparar con Romanos 11: 22): cada individuo debe dejarse medir por la forma en que acoje a alguien enviado por Dios, y ante todo, por la forma en que se comporta con el "Hijo amado". Quien crea en Él, la piedra viva, la valiosa piedra angular que ha sido desechada por muchas personas, no se transformará en una piedra de choque o de discordia. Una persona como esta será incorporada como piedra viva a la edificación divina (comparar 1 Pedro 1:4-8).
En él se cumpliran las palabras que nos fueran garantizadas en el Santo Sellamiento: "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios . edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; en el cual, compaginando todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor" (Efesios 2:19-21).                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

martes, 20 de septiembre de 2011

La bendición como parte de la vida de fe


 Después de habernos ocupado en el artículo anterior básicamente del tema "Bendición",
  contemplaremos ahora la bendición en sus diferentes formas de manifestación en el Servicio Divino y en la fe de cada día.


        La bendición en el Servicio Divino

    El lugar en el cual la bendición se hace más efectiva y se puede experimentar mejor, es en el Servicio Divino.
En el mismo, la bendición ocupa un lugar significativo.
La bendición es parte integrante de los actos sacramentales.
En el festejo de la Santa Cena, la separación (consagración) de lo consumado en forma de pan y vino, en la cual el Pastor extiende sus manos sobre dádivas, produce la verdadera presencia de cuerpo y sangre de Cristo en los elementos (comparar con 1 Corintios 10:16). La consecuencia de gustar con fe
el cuerpo y la sangre de Cristo es la bendición. En el Santo Bautismo con agua y el Santo Sellamiento, al finalizar la administración del Sacramento se transmite la bendición trinitaria para confirmar la salvación recibida.
La bendición que al final de nuestros Servicios Divinos se hace posar sobre los presentes en forma de un deseo o una confortación, los guarda en la comunión con el trino Dios Más allá de ese encuentro. La mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento, finalizan con un saludo de bendición. Nuestra bendición final de cada Servicio Divino ha sido tomada de una de esas fórmulas de bendición y es única en su mención de la naturaleza trinitaria. Ya no se puede comprobar hasta que punto era leído ese texto en las reuniones de los primeros cristianos en un lugar fijo de la liturgia del cristianismo temprano. La Iglesia Nueva Apostólica fue totalmente consciente al elegir como bendición final, en lugar de la bendición aaronita usada frecuentemente en otras congregaciones cristianas (comparar con Números 6: 24-26)., el texto de 2 Corintios 13:14; "La gracia del señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros".

          Actos de bendición
   
        Se imparte la bendición para ocasiones especiales; por ejemplo Dios se dirige al hombre en estaciones esenciales de su vida para bendecirlo y regalarle su agrado, su ayuda, gracia y misericordía: Se sirve para ello de portadores de bendición que ha elegido a tal efecto.
   Nuestra Iglesia conoce los siguientes actos de bendición no sacramentales:
  • Bendición prenatal es dispensada a la futura madre por imposición de manos sobre la cabeza con el fin de capacitarla para promover y cuidar de su hijo en la fe durante el desarrollo prenatal. La bendición también redunda en favor del alma del niño antes de nacer, transmitiéndole a la madre la certeza de que tanto ella como su hijo están seguros en la mano del Señor.
  • Bendición para la Confirmación: además de la promesa de protección divina en su camino de la vida, infunde a los confirmantes las fuerzas para vivir conforme a su voto y que dar fieles en la fe.
  • Bendición de compromiso: ayuda a la pareja de novios a prepararse para el camino de la vida y la fe que transitarán juntos.
  • Bendición de casamiento /Bendición para aniversarios de casamiento: la bendición de casamiento acompaña al matrimonio que se ha casado legalmente en el camino de la vida como una promesa de protección divina y los preserva en amor y fidelidad mutuos.

       Las ordenaciones en un ministerio finalizan con la bendición trinitaria.
Mas allá de las de las ocasiones mencionadas, no se imparten otras bendiciones
   El desarrollo de los efectos plenos de la bendición comunicada en palabra, depende de la fe del que la recibe.
 Aunque la bendición es incondicional en tanto que en ella Dios se brinda libremente al hombre concediéndosela con su dádivas, la salvación contenida en la bendición recién se puede experimentar cuando el hombre corresponde con su fe a la dedicación de Dios.

         La relación entre ofrenda
         y     bendición

     En la vida de fe , la bendición esta estrechamente relacionada con la ofrenda. Nuestra experiencia de fe es: nosotros ofrendamos y Dios responde a ello con su bendición. Pero para poder ofrecer a Dios una dádiva, previamente debemos haber sido bendecidos por Él. La Sagrada Escritura muestra que la bendición de Dios estuvo al comienzo de la vida humana: "Y los bendijo Dios (a (Adán y Eva], y les dijo: Fructificad y multiplicaos..."(Génesis 1:28). La bendición de Dios es el fundamento de toda vida.
La bendición de Dios no posibilita que de las dádivas recibidas podamos ofrendar a Dios como nuestro bien Hechor, por amor a Él y por agradecimiento por todo lo que recibimos de Él.
  Esta relación de bendición y ofrenda ya salta a la vista en Abraham: después de haber regresado victorioso de la guerra de los reyes, vino Melquisedec, el rey de Salem, un "sacerdote del Dios altísimo", y le dió a Abraham pan y vino, diciendo: "Bendito sea Abraham del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra"; A continuación, Abraham dio a Melquisedec el diezmo de todo (comparar con Génesis 14: 18.20; Hebreos 7:4). Aquí se ve claramente que primero estaba la bendición de Dios: y de ella luego Abraham dio el diezmo.

         Exigencia de Dios- promesa de Dios

     Nuestras ofrendas son dádivas que corresponden a Dios y que Él puede esperar como el Dador de toda buena dádiva (comparar con Santiago 1: 17). a través del profeta Malaquias, el Señor de Israel una vez transmitió una clara exhortación al respecto: "¿robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En que te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas".
La siguiente exhortación de Dios está vinculada con la promesa de bendición: "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abrir´las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Malaquias 3:8 y 10).
De la parábola del fariseo y el publicano se puede deducir que en la época del Nuevo Testamento era sobreentendido traer el diezmo (comparar con Lucas 18:12). esto también lo dejan en claro las palabras del Hijo de Dios según Mateo 23:23.
   El juntar dinero como era habitual en las primeras comunidades cristianas, fue calificado por el Apóstol Pablo como una "dádiva de bendición comparando estas dádivas como una ofrenda: "El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre" (Corintios 9:6-8). Esto también es válido para nuestra ofrenda espiritual; entendemos bajo ella entre otros, la entrega de nuestro corazón, el seguimiento con fe, el amor activo y el negarse a sí mismo.
   También está es la promesa de Dios de que Él ve nuestras ofrendas y responderá a ellas. ¿De que depende que esta promesa de bendición se cumpla?
 
           La actitud del que ofrenda
           es clave para bendición

     El primer informe bíblico sobre la ofrenda es la historia de Caín y Abel.
Caín ofrendaba a Dios de los primogénitos de los frutos de la tierra,
Abel de los primogénitos de sus ovejas y de su grasa.
Luego dice en la escritura: "Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya" (comparar con Génesis 4:3-5). Dios miró dos cosas, no solo la ofrenda sino también el corazón del hombre. De esto podemos sacar la conclusión de que no depende solo de si ofrendamos, sino de manera decisiva de como lo hacemos, con que actitud y por qué motivos. Esto también concluye el autor de la epístola a los Hebreos, quien llama la atención sobre la causa determinante de la diferencia entre la ofrenda de Caín y la de Abel: "Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín" (Hebreos 11:4). La actitud del que ofrenda es decisiva para la dádiva encuentre el agrado de Dios e implique su bendición.
 De las consideraciones mencionadas resulta evidente que:
Dios puede esperar que le ofrendemos como agradecimiento una parte de lo que hemos recibido de ël más precisamente el diezmo.
Esta vigente el siguiente principio: Dios nos ha bendecido- nosotros ofrendamos por amor y agradecimiento.
"Ofrenda trae bendición" no es la definición de una norma que entra en vigencia automáticamente, sino que hace alusión a una experiencia en la fe: allí donde se ofrenda con fe: la bendición de Dios no falta.
Nadie puede ganarse la bendición o adquirir derechos sobre la misma a través de cualquier tipo de ofrenda.

          Bendición terrenal y espiritual

    Frecuentemente cometemos el error de que como bendición solo pensamos en favores terrenos. cuando nos va bien, estamos sanos tenemos trabajo, lo suficiente para vivir y una vida familiar feliz, vemos en ello la bendición de Dios. Por cierto, la bendición también puede repercutir de esa forma. Pero no podemos deducir de esto que situaciones difíciles en la vida, como enfermedad, falta de trabajo, pobreza u otras son señales de que uno está privado de bendición de Dios por no haber ofrendado lo suficiente.
Mas decisiva que la bendición terrenal es la espiritual. Al respecto dijo en una oportunidad el Apóstol Mayor Richard Fehr: "La señal del nuevo pacto no es algo así como que Dios bendice en lo material. Eso lo puede hacer si Él quiere. ¡Mucho más importante es que él bendice en lo espiritual!". La bendición espiritual comprende, a modo de ejemplo, la elección para la infancia divina, el reconocimiento de la voluntad de Dios, la participación en el evangelio, el perdón de los pecados, el Sellamiento con el Espíritu Santo, las arras de nuestra herencia para la redención (ver Efesios 1:3-14)., la redención, la vocación como herederos de la vida eterna (comparar con Tito 3:17).


lunes, 16 de mayo de 2011

Cambio y decadencia de valores Parte 2

Valores invariables
Con el trasfondo de nuestro entorno actual, en este capítulo
primeramente echaremos una mirada al cambio de valores,
cada vez más acelerado, tal como se presenta en el mundo occidental.
A continuación comentaremos cuál es la escala de valores aplicable a nosotros
y nos referiremos a la relación existente entre escala de valores y objetivos.
Para finalizar expondremos lo que entendemos como valores perdurables.

Un acelerado cambio de valores
 Siempre hubo cambios de valores. Pero la velocidad a la que se opera el cambio nunca fue tan vertiginoso como hoy en día. Las razones son variadas. Analicemos algunas de ellas. Lo religioso como orientación que esta por encima de la vida cotidiana, va ocupando un valor cada vez menor en la vida de muchas personas. Todas las cosmovisiones posibles han caído dentro del vacío generado. La impresionante velocidad del flujo de información, las posibilidades técnicas que nos permiten acceder a gigantescos volúmenes de información, la creciente diversidad de opinión que incluye el ámbito religioso, Han conducido a que el individuo casi no esté en condiciones de guardar la perspectiva general y procesar mentalmente todo lo que incorpora.
      Una fuerte influencia parte de los medios masivos de comunicación. Por un lado estos reflejan simplemente el cambio de valores y por la otra, contribuyen activamente a que se produzca. Están a favor de la mayoría de las calles de una sola  mano, se incorpora lo que otros componen, acompañado con imágenes, sonidos y comentarios. A través de la creación de programas y de la confluencia de otros medios, para los formadores de opinión existen posibilidades tan amplias y tan rápidas como nunca antes para influir en las masas. Las opiniones de las minorías pueden ser rápidamente difundidas y ser presentadas como importantes, por el solo hecho de constituir material de discusión habitual en rondas de discusión (talkshows). En días de semana normales, los cuatro canales de televisión más importantes de Alemania emiten 12 (!) programas de debate, a los que se agregan algunos programas llamados ;Magazinsendungen (informativos periodísticos), que muchas veces solo son una mezcla de reportajes cortos) y comentarios superficiales. Si fuésemos conscientes de ello, nos protegeríamos de creer ciegamente en los medios. Si el tema del debate fuese la Iglesia Nueva Apostólica, con el trasfondo descripto no podemos esperar que el moderador se ocupe de estudiar profundamente la doctrina antes del programa. Cuando el rating representa un valor más elevado que la objetividad de la información, el contenido de verdad suele quedar en el camino.
  A través de la conducta de las personas públicas y a través de presentaciones en los medios también se suelen establecer modelos de conducta, que después se consideran normales, pero que hace pocas décadas hubieran generado rechazo. Los tabúes prácticamente han desaparecido.¨La tentación de extralimitarse siempre un poco más, de avanzar a lo más profundo de los abismos del instinto humano, en muchas oportunidades suele conducir al tedio y a la indiferencia.
    El individualismo favorece al egoísmo. Las ventajas personales quedan por encima de los intereses generales. Si engañar a las compañias de seguros o defraudar al fisco en realidad no perjudica a las personas individualmente, entonces, por qué tomarlo muy en serio... Este razonamiento también prueba el desmoronamiento de los valores tradicionales tales como la honestidad y el sentido de comunidad. De ninguna manera pretendemos pintar la situación de blanco o de negro nada más, presentando toda nuestra época actual como dramática y terrible. A la larga, en la tendencia del cambio de valores subyace el peligro de desconocer también los valores establecidos en el evangelio como orientación irrevocable.

              Escala de valores- Orientación de objetivos
   Nuestro Apóstol Mayor ha retomado el tema del cambio y/o degradación de los valores en un servicio Divino para jóvenes, como un fenómeno propio de este tiempo. ¡También entre nosotros...hay valores que no se deben deteriorar! ¡Mantengámoslos en alto! Son los valores fundamentales del evangelio. Y se trata de mantener en alto el evangelio...
En la Obra de Dios debemos permitir cierto ejercicio de la autoridad... y por ello en la Obra de Dios no se debe producir ningún deterioro de la misma. El ministerio y el altar
deben permanecer santos y ser mantenidos en alto...Los peligros de nuestro tiempo son la humanización del ministerio y la minimización del altar...En la Obra de Dios debemos profesar la comunión... ¡Si en tu vida particular apuntas en un u otro aspecto a cierto individualismo, es tu asunto personal, pero en cuestiones de fe lo esencial es la comunión! ¡Perseveremos en lo que Dios nos ha dado...si queremos alcanzar la meta de todas las metas!; (día de la juventud en Stuttgart, 1998).
   En estas palabras encontramos algunas expresiones importantes sobre nuestra escala de valores: el evangelio es santo para nosotros. Vivimos de acuerdo a la doctrina de Jesús; lo que el Señor ha ofrecido es para nosotros el parámetro de valores más absoluto. Reconocemos la autoridad divina del evangelio. En la comunión con los Apóstoles del Señor nos dejamos preparar para la segunda venida el Hijo de Dios. El individualismo puede ser la preferencia de algunos en la esfera privada, pero no debe hacer daño; sin embargo, en cuestiones religiosas la comunión en la iglesia de Cristo conserva su elevado valor. Esto también significa que no nos preparemos convicciones en la fe individuales, ;autoideadas. La doctrina de Jesús no es un juego para armar, del que todos podamos sacar la pieza que más nos gusta. Es más bien para todos nosotros, una escala de valores obligatoria, cerrada en sí misma.
A partir de esta escala de valores se deriva nuestra meta en la fe: la comunión eterna con el Dios Padre y su Hijo. En la vida cotidiana ya resulta necesario fijarnos prioridades para alcanzar las metas que perseguimos. Tomemos como ejemplo la educación para acceder a una profesión altamente calificada, tal como la de médico. Un objetivo de profesión como este nos fuerza a sacrificar tiempo libre, a dedicarle tiempo y esfuerzo. Y el sacrificio vale aún más cuando se trata de la "meta de todas las metas" el día de Cristo: Si lo queremos alcanzar, no debemos dejar que el azar dirija nuestras acciones, sino que las cosas deben ser sopesadas entre sí. En pos de nuestra meta es necesario relegar lo carente de importancia o secundario, y evitar lo contraproducente.
   La orientación en los objetivos también ofrece paz interior. Si bien se incorpora algo de lo que sucede a nuestro alrededor y que genera intranquilidad interior a muchos, es posible manejarlo. Para hacerlo nos orientaremos en la sabia palabra que dice: Quien persigue un fin elevado, aprende a sostener el timón con calma, sin preocuparse que los elogios y las críticas salpiquen por encima de la quilla.

                 Valores perdurables
Nuestra escala personal de valores no se restringe a las circunstancias ocasionales de la vida; nuestra mirada también termina en el fin de nuestra existencia terrenal. Más bien siempre tenemos en cuenta el futuro que seguirá a nuestra vida en la tierra. La cuestión sobre lo que es importante además de ello, conduce al reconocimiento de que todo lo terrenal transcurre. La seguridad y la orientación que permanece sólo se encuentran en lo divino.
  El Señor Jesús iluminó este hecho en la parábola del rico insensato, cuyo campo había producido una cosecha extremadamente buena. Había tantos frutos, que sus graneros no alcanzaban. Entonces se propuso la construcción de graneros nuevos y más grandes para reunir allí sus bienes y su cosecha. Se imaginaba una buena y cómoda vida para el futuro. El Señor Jesús terminó la parábola con las siguientes palabras: Necio esta noche  vuelven a pedir tu alma y lo que has prevenido de quien será? Así es el que hace para si tesoro y no es rico en Dios (compárese Lucas 12,16-21). Todos los bienes terrenales representan valores, que al momento de la muerte del propietario pierden su valor. Si bien el valor de los bienes en sí mismos subsiste, éstos pasan, a ser propiedad de otros. Jesús exhortó a sus escuchas a perseguir valores eternos, a tomar los recaudos para una vida después de la existencia en la tierra: ;...haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe; (Lucas 12:33).
   Mientras todos  los valores adquiridos van cambiando, la palabra del Creador queda  en firme: Porque yo Jehová, no me mudo (Malaquías 3:6). El Dios trino es eterno; lo que parte de él, perdura. De su palabra, Cristo dijo: El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán (Mateo 24: 35).
        También el Apóstol Pablo escribió acerca de valores perdurables: Y ahora permanecen  la fe, la esperanza y la caridad, estas tres empero la mayor de ellas es la caridad. (1 Corintios 13:13).
    En el día de Cristo se manifestará el elevado valor que tiene nuestra fe. Sostengámoslo en alto a pesar de todo ataque para que la fe sea ... mucho más preciosa que el oro, el cual perece; y alcancemos la meta de la fe: que es la salud de vuestras almas  (compárese 1 Pedro 1:7-9). A través de la fe, Cristo habita en el corazón de los renacidos. Esto fundamenta el valor de nuestra esperanza:... que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria (Colosenses 1:27)
   La mayor importancia entre todos los frutos del Espíritu Santo se le otorga a la caridad o amor. Este es expresión y el concepto mismo de la esencia divina. El amor que Dios nos profesa a nosotros, sus hijos, ha sido definitivamente establecido lo vivimos renovadamente, todos los días. Ha sido derramado en nuestro corazón por el Espíritu Santo (compárese Romanos 5:5). A partir de nuestra experiencia, estamos en condiciones de reconocer:  Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él.; (Juan 4:16). Retribuir el amor a Dios el Padre y a Jesucristo es nuestra función más elevada en la vida. De ello se desprende la intención de actuar según su voluntad. Coloquemos a Dios en el primer lugar de nuestra vida, entonces el evangelio de Cristo será lo determinante. El mismo Jesucristo dijo que debemos subordinar todo lo demás al amor hacia él: El que ama padre o madre más que a mi, no es digno de mí; y el que ama hijo o hija más que a mí,no es digno de mí.Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí no es digno de mí (Mateo 10:37-38).
Ni días cómodos, ni el mayor gozo posible en esta tierra: nuestra meta en la vida es estar eternamente con el Señor.
En el día de Cristo seremos arrebatados de la tierra para vivir eternamente con Dios.
Por ende, también ajustamos nuestra escala de valores en pos de ello. La consecuencia será amar a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas, amar al prójimo como a nosotros mismos, evitar el pecado y actuar según la palabra de Dios. Aunque cambien algunas cosas en nuestra vida, aunque cambien las ideas de valor en cuestiones transitorias, algo debe quedar como lo más supremo y lo más seguro: el Dios eterno. 

sábado, 30 de abril de 2011

Evangelio de Juan (Parte 2)

Después de haber expuesto en el artículo precedente todo el contexto filosófico y teológico del prólogo del Evangelio de Juan, ahora queremos abocarnos al texto de Juan 1:1-13 y analizarlo en detalle. A continuación comentaremos el  "logos", es decir al Hijo de Dios como Cocreador, su aparición como la luz del mundo, que es testimoniada por Juan el Bautista. Para finalizar estableceremos que el Hijo de Dios no es reconocido por el mundo como tal.

   "En el principio era el verbo"
   (Juan 1:1-5)
   En las primeras líneas que componen el Prólogo se habla del principio, del origen que todo lo condiciona y del cual todo parte. Este principio que en sí mismo carece de condiciones y está más allá de cualquier temporalidad se coloca en estrecha relación con el  "Verbo", Tanto el logos griego como la sabiduría judía se comprendían como poderes del principio, como condiciones de todo lo que se había hecho. Estos pensamientos son retomados por el Evangelio de Juan: la palabra, el Verbo, que se hace carne en Jesucristo, es el poder verdadero que sienta el principio.
   En este sentido resulta consecuente que el Verbo y que Dios se refieran uno a otro directamente:"...y el Verbo era con Dios" Aunque pareciera que aquí todavía hay casi una diferencia entre Dios y el Verbo. Que no existe tal diferencia se pone de manifiesto en el próximo versículo: "y el verbo era Dios". El pensamiento de que el Verbo y Dios son desde el principio se fortalece a través de la oración que dice: "este era en el principio con Dios".
   Que Dios habla y que el lenguaje forma parte directa de Él, es algo acerca de lo cual da testimonio toda la Santa escritura. El poder de la palabra, del Verbo divino, ya es resaltado en las primeras páginas de la Biblia (comparar con Génesis 1). Allí Dios hace que la Creación sea solamente a través de su palabra. "Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz" (Génesis 1:3). Lo que es, y lo vemos en esto, puede agradecer su existencia pura y exclusivamente al poderoso Verbo creador de Dios, en el cual la voluntad y las obras, la instrucción y los hechos, son uno.
  Cuando en el Evangelio de Juan se habla de que "todas las cosas por él fueron hechas,y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho", esto recuerda en primer término el anunciado que aparece en Génesis 1 acerca de la fundación de la Creación por el Verbo. Mientras que aquí, el Verbo es mencionado como la razón de los sucesos de la Creación, el Evangelio de Juan destaca la importancia del Verbo incluso anteponiéndola a toda la Creación y a todo el tiempo. Es decir que el logos tiene una parte del ser eterno de Dios. El Verbo acerca del cual habla el prólogo no sólo es condición de la Creación, sino mucho más. " "En él estaba la vida." Por ende, el logos no solo es condición de la vida, sino también garante de ésta. de él parte toda la vida. Esta vida debe comprenderse en un doble sentido, tanto físico como espiritual. En ella no solo se fundamenta la Creación material, sino también todo lo espiritual y, finalmente, la "vida eterna", la comunión perfeccionada con Dios. Por eso no se habla de la vida como una posesión del hombre, sino que se presenta de manera mucho más diferenciada. Es presente divino dedicado al hombre, pero indisponible. "Y la vida era la luz de los hombres."
La vida y la luz se refieren una a la otra. La vida que está contenida en el Verbo y que parte de él, es "luz": ¿Que quiere decir esto?  Ya en la poética griega, la luz es símbolo de la vida y de aquello que recibe la vida o para el que aparece como salvador de la vida. El enunciado del Evangelio de Juan es muy similar. En Juan 8:12, Jesús dice: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida": El Verbo, y así se muestra, no solo es la razón de la vida sino el "salvador" del mal y el que trae la vida eterna. Es la luz que brilla para el hombre mortal y pecaminoso y que lo puede conducir fuera del pecado y de la muerte.
   El primer párrafo del prólogo finaliza colocando a la luz y a las tinieblas en una relación. Las "tinieblas" representan simbólicamente el mundo que por el pecado ha caído de Dios. Pero la luz no se mantiene alejada del mundo, no la desprecia, sino que entra en ella. "La luz en las tinieblas resplandece": La luz frecuenta las tinieblas, está en el mundo y brilla, pero "las tinieblas no prevalecieron contra ella". Por lo tanto, el Verbo que al mismo tiempo es vida y luz se encuentra en las tinieblas, en ámbitos del pecado y de la lejanía de Dios, Concretamente, aquí ya se hace referencia al ser hombre de Dios en Jesucristo. Recién ahora se destaca que el logos es persona. Él ha llegado al mundo, pero no tiene acogida. En Juan 3:19 se hace mención de este suceso. Allí leemos lo siguiente:  "Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas".

Juan el Bautista, el testigo de la luz
(Juan 1:6-8)
Los versículos 6-8 no forman parte del himno original, sino que fueron insertados más tarde en la prosa. Este inserto no aparece allí arbitrariamente o por casualidad, sino que sirve para poner de manifiesto la dimensión concreta de la historia de Salvación, a la cual se referían los versículos 1-5.El inserto comienza en forma de relato: "Hubo un hombre enviado de Dios,  el cual se llamaba Juan". Se resalta que Juan era un enviado de Dios, un profeta y un hombre. También se expresa con claridad la función de profeta: "Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él". Por lo tanto, Juan es testigo de la luz. A través de la luz se da expresión a su grandeza y límites. En el versículo siguiente se resalta una vez más que la luz, es decir el logos hecho hombre, y Juan que es una predica de la luz, no son idénticos. "No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz".
   ¡Por qué, y así puede preguntarse, se resalta que Juan ocupa una posición de nivel inferior dentro del Evangelio? Presuntamente para contrarestar la opinión equivocada de algunos discípulos de Juan, según la cual, el Bautista era el Mesías y esperado Redentor de Israel y no Jesús.
    Cuando Juan el Bautista era preguntado reconocía de sí mismo quien era: "Yo no soy el Cristo" (Juan 1:20). Al mismo tiempo, él mismo habla de su función como testigo e interprete de Cristo. "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo" (Juan 1:29-30).


    La luz en el mundo
    (Juan 1:9-30).
    Después del inserto, el versículo 9 se conecta directamente al versículo 5: "Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo". A la luz se le asigna una función que ilumina a todos los hombres, les transmite reconocimiento y da origen a la redención. Seguramente aquí ya se esta mencionando la predica de Jesucristo, que transmite el reconocimiento y la vida. Cada hombre, así se expresa, podría tener acceso al logos, a su poder que trae reconocimiento y redención.
   Por cierto que los versículos 10 y 11 muestran que los hombres no han reconocido ni aceptado el logos.
Este pensamiento se despliega en dos pasos. Primero se dice que el logos estaba en el mundo. Estaba, entonces accesible y era alcanzado por el hombre, tanto que podían sostenerse en él para su salvación. Pero el "mundo",es decir la humanidad que se mueve en el espacio histórico terrenal, "no le conoció". En el versículo 11, este pensamiento es objeto de un crescendo porque ya no se habla solamente del mundo, del espacio de la historia en general, sino de "lo suyo", a lo cual vino el Verbo eterno. "A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron".
    Para comprender estos enunciados es necesario recordar una vez más la sabiduría que busca un lugar permanente y que, finalmente, lo encuentra en Israel (comparar con Sirach 24:6-13). En contraste con ello está el verbo eterno, que también viene al mundo pero no es recibido. Bajo "lo suyo" debe comprenderse por un lado un mundo creado por el logos, y por el otro también se refiere a Israel, el pueblo escogido, en el cual aparece el logos como hombre. Los "suyos", es decir Israel, no lo reciben. En otro lugar
del Evangelio Jesucristo también habla de que no es recibido por el pueblo del antiguo pacto. "Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros"  (Juan 8:37).
   De manera que el logos no es comprendido ni recibido, ni por Israel, ni por el mundo. Por cierto que hay excepciones: en los versículos 12 y 13 se habla de aquellos que acogieron el logos. Este recibimiento no es otra cosa que la fe en el que dona la posibilidad al hombre de "ser Hijos de Dios". Para el hombre por sus propias fuerzas es imposible alcanzar la infancia divina. Esta se produce a través de la palabra eterna a través de Jesucristo que trae salvación. Por eso tanto aquí como en Juan 3:3-5 se resalta que el nacimiento a partir de Dios no tiene nada que ver con el nacimiento terrenal del hombre. Es un suceso misterioso que parte de Dios. En el enunciado que dice que los hijos de Dios son aquellos que creen en el logos y que "no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios" puede notarse una crítica a Israel. Los judíos se refieren exclusivamente a la descendencia de Abraham ("han nacido del linaje de Abraham, y jamás hemos sido esclavos de nadie", Juan 8:33).
según su opinión, por eso la salvación está restringida a un pueblo natural, el pueblo de Israel. Con el nacimiento de Dios se hace mención del fundamento de la infancia divina, es decir al Bautismo con Agua y Espíritu. El mismo Jesucristo abre esta relación al decir:  "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.


Lo que es nacido de la carne, carne es;
Y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es;
(Juan 3:5-6). La infancia divina es fundada
 por los sacramentos y no por otra cosa.

viernes, 18 de febrero de 2011

El Matrimonio como parte del orden de la Creación.

           
       En el presente artículo nos ocuparemos de nuestro concepto de matrimonio.
Analizaremos el matrimonio como la unidad de hombre y mujer, querida por Dios y afirmada en el orden de la Creación.




 
                              El matrimonio, unidad del hombre y de la mujer



        A diferentes culturas, diferentes puntos de vista sobre el concepto de matrimonio.
Por eso en el mundo occidental, las leyes sólo permiten el matrimonio con una sola mujer (monogamia), mientras que en otras zonas del planeta es posible que el hombre contraiga matrimonio con varias mujeres (poligamia). En esos paises, la poligamia se
combina con la obligación de alimentos para cada mujer.
        El matrimonio poligámico no coincide con los dictados del evangelio.
En adelante nos referiremos al matrimonio en el sentido de la unidad de hombre y mujer establecida para toda la vida, unión ésta que tiene como base un acto de libre voluntad, confirmado por la promesa pública de fidelidad.

                           Matrimonio, querido por Dios desde la Creación

    Según la concepción cristiana, el matrimonio es la forma de convivencia duradera entre un hombre y una mujer, querida por Dios y ya establecida en la Creación, que está bajo la bendición de Dios. El ser humano ha sido creado por Dios como hombre y mujer, a su semejanza: "y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varon y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla..."(Génesis 1:27-28).
    Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18). con lo cual se expresa que el hombre estaba preparado para la relación con una mujer y viceversa. Esto no pretende descalificar a hombres y mujeres que han decidido vivir solos, sin contraer matrimonio. Según el perfil personal o según la vocación de cada persona, el hombre se ve exhortado a configurar su vida según la voluntad divina (comparar 1 Corintios 7:7-9).
la unión entre hombre y mujer bendecida por Dios que parte de la primera pareja de seres humanos, se traslada a los descendientes y ha sido determinada por Dios: "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24).
     Este enunciado básico para nuestro concepto de matrimonio es recogido por el Hijo de Dios y el Apóstol Pablo. Acerca de la cuestión del divorcio, Jesús habla sobre ello. Al respecto nos referiremos más adelante. Pablo por su parte, compara el matrimonio entre hombre y mujer, sobre la base de este texto, con la comunión de Jesucristo y de su comunidad. "Porque somos mienbros de su cuerpo y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la Iglesia" (Efesios 5:30-32). Amarse, honrarse y servirse mutuamente es un santo compromiso de
conyuges y creyentes.
    Dios es amor y el hombre y la mujer creados a su imagen han sido llamados al amor y capacitados para él. Amor significa entregarse uno al otro por propia voluntad y aceptarse  mutuamente. Una de las formas en las que se expresa el amor consiste en servir uno al otro. Cristo demostró su amor a la comunidad porque "se entregó a sí mismo por ella" (Efesios 5:25). Esto será un modelo según el cual se orientarán los cónyuges creyentes.

                                               La promesa matrimonial



         El matrimonio está basado en un acto de libre voluntad, por el cual los cónyuges se prometen dedicación y fidelidad y se aceptan el uno al otro como esposos, En algunas culturas, la promesa matrimonial es dada por los padres para los hijos. La promesa matrimonial, de mutua fidelidad y unión en amor para transitar juntos el camino de la vida es vinculante para ambos cónyuges.
       En la mayoria de los paises, la promesa matrimonial debe realizarse ante una repartición pública antes de que pueda llevarse a cabo la boda religiosa.
Esta promesa, según el derecho civil es fundadora del matriminio; tiene plena validez ante Dios y une a los cónyuges entre sí.

                                        La bendición del matrimonio

    En Tobías 9:8-11 encontraremos una referencia a una antigua tradición de bendecir a los cónyuges jóvenes con motivo de la boda: "¡Que el Dios de Israel te bendiga! [...] ¡Bendita sea tu mujer y vuestros padres! ¡Y Dios os permita ver a vuestros hijos y a los hijos de vuestros hijos, hasta la tercera o cuarta generación, y bendita sea tu estirpe ante el Dios de Israel, que reina y gobierna eternamente! Y cuando todos hubieron dicho amén se colocaron a la mesa; pero el banquete y la alegría lo hicieron
con el temor de Dios."
     Hoy, por lo general, la bendición de bodas se da durante un Servicio Divino; también puede organizarse un Servicio Divino de bodas especial.
Es aconsejable que la bendición del matrimonio dada por la Iglesia sea recibida en relación cronológica con la boda establecida por el matrimonio civil. La bendición de Dios es un elemento importante y valioso para el matrimonio. Es dada por un portador de ministerio sacerdotal por imposición de manos de éste sobre las manos derechas entrelazadas de la novia y del novio, después de que la pareja prometa ante Dios y la comunidad que se amará  mutuamente, que los esposos estarán el uno para el otro, tanto en las buenas como en las malas épocas y que conservarán el vinculo del matrimonio en fidelidad hasta la muerte.
Con motivos de aniversarios de bodas especiales (por ejemplo después de un matrimonio de 25 o de 50 años), el matrimonio puede recibir una nueva bendición en la comunidad. Esta bendición reforzará la confianza en Dios y los equiparará con consuelo y alegría.

                                      La finalidad del matrimonio
                 
  En la vida humana, el matrimonio sirve a diferentes fines. A los cónyuges que se aman y se sirven mutuamente, les da un lugar de contención donde refugiarse. En el matrimonio se expresan las dos sexualidades propias de la existencia del género humano y uno esta supeditado al otro. Con los géneros opuestos del hombre y la mujer se forma una unidad, en la cual uno escucha al otro y le habla, en la cual ambos se entregan y se aceptan en mutua pertenencia.
    La sexualidad propia del ser humano encuentra el espacio que le es propio en el matrimonio (comparar con 1 Tesalonicenses 4: 3-5, 8); en este espacio es donde se la puede vivir de la más hermosa manera . Vinculado a ello también está el encargo a los cónyuges de ocuparse de sus descendientes: "Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla ..." (Génesis 1:28). Un matrimonio bien llevado puede servirle de ejemplo a los hijos;  la familia que nace de un matrimonio, los hijos encontrarán condiciones estables que en el futuro les ayudarán a asumir responsabilidad para ellos y para otros en la vida . Hay muchos matrimonios que por diversas razones quedaron sin hijos . Éstos son, ante Dios, en cuanto a su valor e importancia, iguales a los matrimonios que han tenido hijos.
                                        La santificación del matrimonio


           Dios le ha dado al hombre una dignidad especial y una posición destacada por encima de todas las criaturas (comparar con Salmo 8: 5-7). Esto compromete al hombre a transitar por la vida, tratando de responder acorde a este elevado estado.
           La forma en que el hombre vive tiene efectos que dejan marcas características en el alma. Por eso, Dios también ha dado Mandamientos que ponen de manifiesto cómo el alma quedará provista de una impronta positiva mediante una vida que complaze a Dios. También forma parte de ello el sexto mandamiento: "No cometerás adulterio". El adulterio en cuanto a pecado viola el mandamiento de Dios y constituye una grave violación de la confianza con el cónyuge, que lo herirá muy profundamente.
           El apóstol Pablo fundamenta la exhortación a la pureza de los creyentes en lo sexual, argumentando que como portadores del Espíritu Santo han sido destinados por Dios a la santificación; "Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que hos apartéis de fornificación; que cada uno de vosotros sepa tener su  propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios...Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. Así que, el que deshecha  esto, no deshecha a hombre, sino a Dios, que también nos dió su Espíritu Santo" (1 Tesalonicenses 4:3-5,7,8).
          Debemos dejar sentado entonces que el matrimonio es santo y la vida de los cónyuges debe responder a esta santidad.

                                     La configuración del matrimonio

           Según el matrimonio y la familia será muy diferente cómo y quién cumplirá cada una de las funciones que se plantean. Influyen las costumbres y las tradiciones, igual que las fortalezas y debilidades personales de cada uno. De su poder discrecional forma parte cómo configuran la vida diaria del matrimonio y de la familia.
           La fe en Dios, el seguimiento en Cristo y la esperanza conjunta de su pronta venida enriquecerán el matrimonio. Para los casados creyentes será una necesidad del corazón, orar juntos en forma regular. Las conversaciones sobre la fe y los contenidos de los Servicios Divinos fortalezerán la vida de fe, en la búsqueda de la  meta en común.  Las actividades conjuntas son importantes para conservar una comunión matrimonial armónica y estable, igual que las conversaciones en las cuales se hable sobre alegrías y preocupaciones. Para ambas cosas, los casados deben tomarse el tiempo suficiente.
         Los conflictos que puedan suscitarse se resuelven de la mejor manera si se conversa al respecto con humildad, en amor y respeto mutuos.
lo que también contribuye al éxito del matrimonio puede derivarse de diferentes pasajes bíblicos que suelen ser elejidos como base para las bodas.
         Mencionamos algunos a modo de ejemplo:
-La disposición a transitar la vida juntos, con todos sus altibajos: "Porque a dondequiera que tú fueres iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré.
Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios[...] Sólo la muerte hará separación" (Rut 1:16-17).
-La disposición a servir juntos al Señor: "Pero yo y mi casa serviremos a Jehová
 (Josué 24:15).
-La disposición a servirse mutuamente: "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros..." (1Pedro 4: 10).
-La disposición a la mutua responsabilidad y a la práctica de la vida cristiana: "Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras" (Hebreos 10:24).
-La búsqueda de armonía: "Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa" (Filipenses 2:2).
-La búsqueda de un trato amoroso uno con el otro: "Todas vuestras cosas sean hechas con amor" (! Corintios 16:14).
-Orientarse en el ejemplo que es Cristo: "Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado" (Juan 15:12).

           El elevado valor que la Biblia da a la boda y al matrimonio también se desprende del hecho que el Apocalipsis se vale de la alegoría de la boda para describir la meta de la fe de la comunidad nupcial, es decir la unión con Jesucristo cuando éste regrese: "Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado" (Apocalipsis 19:7).
           Este íntimo vínculo del Señor con su comunidad nupcial ya se pone de manifiesto de manera emblemática en la vida matrimonial de los suyos. Si el matrimonio es llevado tratando de lograrlo, entonces podrá ser reconocido como parte integrante del orden divino de la Creación, independientemente de todas las dificultades que pudieran resultar  de las particularidades humanas de los cónyuges.