¡"Si amas al buen Jesús!"
de corazón con ternura,
vivirás siempre en la "luz"
y no verás sombra oscura.

martes, 7 de agosto de 2018



                        

                                Una ofrenda especial

  Nuestra comunidad está bendecida.
Sí, es lo que siento cuando veo a mis hermanos,
  enfrentando con valor distintas luchas.
Con el valor proveniente de las armas divinas,
obtenidas a través de la palabra del altar de gracia.



    En  nuestra comunidad contamos con dos seres especiales que irradian luz, que nos conmueven con su presencia y son un verdadero ejemplo en el cual podemos mirarnos. A esta altura ustedes se preguntaran quienes son.  Román y Mariano, Esteban, dos hermanos de sangre con una historia particular.

          Son la cuarta generación de una familia apostólica. Ambos nacieron con una discapacidad importante que les impide desarrollar las actividades habituales que cualquiera puede realizar. Son movilizados en sillas de ruedas, necesitando asistencia personalizada todo el tiempo.

         Su mamá se adelanto a casa siendo ellos adolescentes, debiendo quedar a cargo de so papá y abuelos. Nunca perdieron contacto con el altar de gracia, participando en los distintos niveles de enseñanza hasta su confirmación. Luego ingresaron al círculo de la juventud.

Verlos en la comunidad, siempre impecables, alegres, atentos, es un testimonio mudo que nos edifica.

    Hace unos pocos meses, Román, el mayor de los hermanos cumplió años en el circulo familiar, manifestó el deseo de llevar caramelos para toda la comunidad, dado que el festejo coincidía con el Oficio del día miércoles.

  Consultados los siervos y aceptado el pedido, se puso en marcha el  "proyecto". Y el esperado día llegó. El  Servicio divino estuvo a cargo del Primer Pastor. 

                            Al  final del mismo, desde el altar hizo mención del acontecimiento. Comunicó el deseo de Román de compartir su cumpleaños con la comunidad, entregando un caramelo a cada uno.

  Todos estábamos conmovidos y felices. En su silla de ruedas, en la entrada de la iglesia, entregó los caramelos a las almas. Las muestras de amor, los abrazos y besos eran interminables. Pero...faltaba algo más. Un grupo de hermanos y hermanas permanecían en sus lugares. Romádn  fue llevado por un Diacono delante del coro que, con emoción incontenible le dedicó un himno: "Dios os guarde en su santo amor". La ternura las lágrimas y los caramelos se mezclaban, creando un clima de amor que nos envolvía.

     N   Nuestro  especial hermanito recibió por su cumpleaños varios regalos, algunos consistentes en algo de dinero.
Hablando con su papá acerca del destino que le daría al mismo, le expresó que la mitad la iba a ofrendar el mismo día de su cumpleaños y la otra mitad en el próximo Sevicio Divino en ayuda para los difuntos. Dos semanas después asó lo hizo.
    Sí, nuestra comunidad está bendecida. Tenemos ejemplos dignos de ser imitados.

       Hablando con su papá acerca del destino que le daría al mismo, le expresó que la mitad la iba a ofrendar el mismo día de su cumpleaños y la otra mitad en el próximo Sevicio Divino en ayuda para los difuntos. Dos semanas después asó lo hizo.
    Sí, nuestra comunidad está bendecida. Tenemos ejemplos dignos de ser imitados.




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jueves, 2 de agosto de 2018




                               La profecía

                          En el Antiguo testamento.

             El día del Señor, la nueva Jerusalén, 
                                el reino de   "paz":   
       Lo que para nosotros, en el Nuevo testamento, forma parte de la  esperanza en el futuro, ya fue considerado por los profetas de la antigüedad.

          La  Historia del pueblo de Israel está inseparablemente ligada  a la actividad de los profetas.
Los profetas eligen a los reyes conforme a la voluntad de Dios, les asegura asistencia, predicen victorias o derrotas, les prometen libertad o cautiverio, hasta muerte y perdición. Denuncian los abusos sociales y previenen al pueblo de la idolatría, exhortan al verdadero Servicio Divino y al servicio del hombre: alaban la grandeza y omnipotencia de Dios que ha elegido a Israel como su pueblo.


                    El profeta, un vidente talentoso


             A los orígenes del profetismo remite una pequeña nota incluida en el informe bíblico sobre cuando Saúl fue a buscar las asnas de su padre y se encontró con Samuel.

Saúl había sido enviado por su padre con un criado para buscar los animales perdidos. La búsqueda se desarrolla sin resultados positivos, de manera que Saúl propone interrumpirla y regresar a casa porque su padre podría estar preocupado por ellos. Más el criado aun no quiere desistir y hace otra propuesta: " He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos pues, allá, quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino" (1S. 9:6). ese varón de Dios es Samuel, quien ungirá a Saúl como rey. Aquí en el relato de esa historia se incorpora un versículo en el cual se explica a que se refiere la denominación "vidente" utilizada en el texto bíblico (comparar) con 1S. 9:18-19): "(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta,entonces se le llamaba vidente)"  (1 S. 9:9).
   
                             El "vidente" y varón de Dios" es evidentemente una persona con dones carismáticos que mira lo oculto en el pasado y el futuro y revela un mensaje divino en calidad de transmisor autorizado a tal efecto. Por su llamamiento, el profeta está capacitado y comisionado para recibir, interpretar y transmitir lo que le es revelado por inspiración divina.


                        En Israel los profetas  se manifestaron en el periodo  previo a que Israel se convirtiese en estado independiente, alrededor de mediados del siglo VIII antes de Cristo.

Como se puede ver del relato de la historia de Saúl, los videntes pago mediante, también daban consejos sobre temas cotidianos y realizaban servicios sacerdotales en el culto de los sacrificios. Además de figuras individuales destacadas, también había escuelas de profetas y agrupaciones de profetas que convivian en determinados lugares en comunidades semejantes a las órdenes y que evidentemente a cientos de hombres (comparar con 1R:22:6;  2R.4:4:43).

               Entre las mayores figuras individuales de profetas están Elías y en cierto sentido Eliseo, quien había reunido a su alrededor una gran cantidad de hijos  o discípulos de profetas. La posición única del "varón de Dios" Elías, que también se manifestó como obrador de milagros y cuyo nombre figura como "Mi Dios es Yahvé", se destaca por el relato de su encuentro con Dios en el Horeb y su ascensión; junto con Moisés figura en calidad de representante del antiguo pacto en el Monte de la Transfiguración siendo testigo de que Jesucristo era realmente el Hijo de Dios. Eliseo, su alumno y seguidor, se revela por los numerosos milagros que realizó (muerte en la olla, 2R  4:40; hierro que floto. 2R.6:5-7; resurrección de un muerto por los huesos de Eliseo, 2 R. 13:20-21) como un profeta que iguala a Elías.

                                    De vidente a profeta escriturario


              De los  "videntes"  del periodo temprano se distinguen los profetas escriturarios, cuya serie comienza con Amós. Estos profetas también anunciaban su mensaje verbalmente , pero por lo posterior compilación de sus palabras y proverbios son dominadas profetas escriturarios, siendo por lo tanto, profetas según los cuales son llamados los libros bíblicos. No se dirigen, como sus antecesores a gobernantes y reyes individuales, sino cada vez más al pueblo: "Antes que te formares en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones" (Jer.1:5).
               El núcleo de la profetización  de los profetas escriturarios activos antes del exilio babilónico es el mensaje de los males futuros y el juicio que sobrevendrá sobre Israel.
               Ya Amós, el mayor de los profetas escriturarios, entró en conflicto con el rey y los sacerdotes del templo porque denunció injusticias, opresión de los pobres, corrupción y libertinaje de los ricos, así como la caída del rey y el imperio en una época de florecimiento económico.

                 El criador de ganado Amós toma distancia expresamente de los  "profetas profesionales"  que están al servicio del rey y hablan según sus dichos, señalando su independencia como enviado de Dios al que Dios mismo había  encomendado, no estando al servicio de nadie:  "Entonces respondió Amós, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel" (Amós 7:14-15).

  


                                    Verdaderos y falsos profetas

            Aquí se hace referencia a la distinción entre el profetismo institucional, ligado al templo y al palacio, es decir que se encuentra en una relación de servicio y dependencia con quien lo comisiona, el respectivo rey, y por  otro el profeta libre, no organizado, que solo se sabe en relación de dependencia con Dios y por eso por lo general se halla en oposición al profetismo institucional. Frecuentemente su marginación también se experimenta en forma directa en lo existencial, como Elías, que es el único que se enfrenta a la apostasía del pueblo de la fe en el Dios único , o Jeremías, cuya falta de matrimonio y de hijos subraya simbólicamente el juicio de Dios sobre su pueblo. Los anuncios del mal, las palabras de juicio y las lamentaciones de los profetas llamados por Dios también tienen siempre el carácter de apelación  al arrepentimiento relacionando entre sí la amenaza de juicio, la exhortación a la conversión y la promesa de salvación futura.



                                                      La transmisión profética

              En el Antiguo Oriente y por ende también en Israel, la transmisión oral era la forma habitual de transmitir las tradiciones; recién con el exilio en Babilonia en el siglo VI a. C. y en época posterior al exilio, la escritura se convirtió en la forma corriente de transmisión. De ahí que se supone que también las palabras proféticas primero se pasaban de boca en boca y recién en una época posterior se fijaron por escrito y se recopilaron en libros.


                 En su estilo lingüístico se reconoce que originalmente se transmitían palabras independientes y que más tarde se reunieron en unidades de texto, de modo que se adaptaban para la lectura utilizada en el Servicio Divino (comparar con Lc. 4:17; Hch. 13:15). Dentro del material literario profético se pueden distinguir tres géneros de textos: relatos, visiones y palabras.

             Los relatos con la narración de actos son señales muy gráficas que acompañan el mensaje profético y anuncian el inicio de un acontecimiento venidero. Un ejemplo es la prédica de Jeremías sobre el yugo de Nabucodonosor que se destaca porque Jeremías por mandato de Dios se impuso un yugo a si mismo y lo transmitió a los mensajeros de las naciones vecinas que iban a estar bajo el dominio del rey de Babilonia (comparar con (Jer. 27:1-7). El género de los textos de las visiones trata en su mayoría de la exposición de acontecimientos futuros o del tiempo final. Para Daniel y otros, las tribulaciones del presente son presagios del final de la historia que se espera en un futuro cercano. 


         Los enunciados de numerosos  profetas veterotestamentarios culminan en indicaciones sobre el venidero  Redentor. Solo pocos trascienden este horizonte temporal. Isaías promete nuevos cielos y nueva tierra (comparar con (Is. 65- 17);  Daniel predice acontecimientos que caen en el tiempo del retorno de Cristo. El tipo de textos de más amplitud lo constituyen las palabras, muchas de ellas introducidas con la fórmula "Así ha dicho Jehová...". Se trata de anuncios sobre el futuro, palabras de reprensión, lamentaciones y palabras de juicio, palabras de exhortación y llamados de arrepentimiento, palabras de salvación y promesas, así como retrospectivas a la historia de las cuales se deducen hechos futuros. En el tiempo posterior al exilio babilónico el profetismo veterotestamentario paulatinamente va desapareciendo. En el Nuevo Testamento, la profecía encuentra su cumplimiento y su destino en el esquema de promesa- cumplimiento en Jesucristo y el nuevo pacto: "Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta..." (Mt.  1:22).     


                                                                                    


sábado, 23 de junio de 2018

El templo espiritual





            Cuando Jesucristo, el Hijo de Dios viviente, murió en la cruz para Salvación de la humanidad, la cortina que estaba entre el Santuario y el Santísimo en el Templo de Jerusalem, separandolos, se rompió. Este hecho nos indica que Dios abandonó ese recinto: el Templo estaba predestinado a sucumbir tal como lo había vaticinado el Señor Jesús: "No será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruida": La historia confirma que en el año 70, Jerusalem fue destruida  por los romanos y que del Templo realmente no quedó piedra sobre piedra.
  El Hijo de Dios se había allegado a los hombres para colocar la piedra fundamental y angular para un nuevo Templo Espiritual. Cuando junto a sus discípulos miraba el Templo de Jerusalem y vaticinaba su destrucción, ya había elegido a Sus futuros Apóstoles como las

 de una Jerusalem Celestial y se aprestaba a preparar los implementos sagrados de esta nueva Casa: los Sacramentos de su Iglesia.

   Del nuevo Templo se puede decir con razón: "¡Mira qué piedras y qué edificio!"
  El Templo espiritual está conformado por Almas vivientes y en cada una de estas  "piedras" trabaja el Señor. Dios no las abandonará, sino que trabajará en ellas hasta que su Hijo haya terminado Su Obra de Redención. Cuando se rompió la cortina en el antiguo templo, era esa la señal que de allí en más y para todo aquél que deseaba hallar Gracia y Salvación, quedaba abierto el camino que conduce al Santísimo, es decir al corazón del Redentor.
  El fundamento de esta edificación maravillosa es y será Cristo; el realizó el Sacrificio, el fundo la Iglesia, todo está en Sus manos y es quién  consumará su Obra.
  Este templo espiritual conformado por Almas vivientes, está adornado por las virtudes  del Espíritu Santo. La Gracia es el techo de oro; este y sus paredes resisten todos los embates del maligno, porque están sobre un buen fundamento: Cristo Jesús. El frío glacial de nuestra época no se puede expandir en este Templo, ya que dentro de él reina un calor muy agradable; el amor de Dios.
   El corazón de este Templo espiritual es el altar viviente en el que se manifiesta la palabra de Dios, donde son perdonados los pecados y es ofrecida la gracia Divina. Los implementos sagrados son los Sacramentos de la Iglesia de Cristo; los dones de los Pastores son la misericordia, el celo por la Obra de Dios, la fe y la oración. ""¡Mira que piedras y qué edificio!"  ¡Las almas que conforma el Señor, la Obra Obra que construye y termina, no hay nada que lo iguale!
   en esta Obra de Redención estamos involucrados y queremos seguir estándolo con alegría, pidiendo día a día al Señor, tal como lo hiciera el rey David:  "Una cosa he demandado al Señor, esta buscaré: que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor  y para inquirir en su Templo".

jueves, 21 de junio de 2018

El pozo de Jacob




                                              La Samaritana


Un día que el Redentor a Samaria caminaba,
fatigado de calor por descansar se sentaba junto al pozo de Jacob.
Desde allí vio venir a la misma que esperaba 
con un cántaro en la mano; que iba a llenarlo de agua. 
Le dijo Samaritana si tu me das de beber; yo te daré de otra agua
yo te daré de otra agua que nunca más tendrás sed. 
La Samaritana estaba oyendo lo que decía le dijo en tono burlón,
sin saber con quién hablaba. Si es tu virtud tan hermosa da me esa agua tan preciosa
Y el Señor con mucho agrado esta respuesta le daba: ¡Anda y llama a tu marido!
"respondió no soy casada" y esos cinco que te adoran que están dando en la ciudad
escándalo a toda hora. 
"Respondió vos sois profeta que adivináis mis pecados"
que adivináis mis pecados y en mi interior vos penetráis. No soy profeta le dijo que soy de más alto grado, ¡Soy del Padre Eterno Hijo; Soy del Padre Eterno Hijo del Mesías enviado! que para salvar la esclavitud y muerte eterna me fue preciso bajar de los cielos a la tierra en una cruz a expirar. 
Después que fue convertida, la gentil Samaritana así exclamaba y decía: Señor queréis que me vaya
y acabe con vos mi vida, Allí fue el mayor dolor cuando ella se despedía del Supremo Redentor, con amargura decía: Dios mi dulce Creador. Adiós carroza y pozal adiós carril ponzoñoso, adiós mi hogar de terror, adiós galanes del mundo que me voy con mi Señor. 

jueves, 3 de mayo de 2018

.Community 04 / 2017 DOCTRINA

                             

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          Nuestra concepción del más allá:  Los fundamentos


  La fe nuevoapostólica concerniente a los difuntos se diferencia de la de todos los demás cristianos.  ¿Por qué es así?  ¿En que se fundamenta? explicaciones sobre la doctrina de la concepción del más allá.

  La "concepción del mundo del más allá" comprende todo aquello que tiene que ver con los difuntos.en el sentido estrecho, hace referencia a nuestra práctica de interceder por los difuntos no sólo en la oración, sino también al serles dispensados los Sacramentos a través de los Apóstoles. La condición básica es, primero la fe en una vida después de la muerte. La inmortalidad del alma es una de las sabidurías fundamentales de nuestra fe.

Además, forma parte de esta concepción la idea de que  el estado de las almas en el más allá, por lo general, puede cambiar, es decir que después de la muerte física todavía pueden alcanzar la salvación. Esta certeza puede deducirse de los enunciados del Evangelio: la relación de Dios con el hombre no termina con la muerte.

El Catecismo comenta al respecto: "los cristianos nuevoapostólicos interceden en oración por los difuntos ruegan al Señor que brinde su ayuda a aquellas almas que han ido al mundo del más allá no estando redimidas" (párrafo 9.6,1).

                                     La muerte de un niño no bautizado

El primero que se ocupó de dispensar los Sacramentos a los vivos en representación de los muertos fue el Apóstol Friedrich Wilhelm Schwartz (1815-1895). El comienzo de esta práctica fue un caso concreto ocurrido en la comunidad que había entonces en Amsterdam. en 1872   murió un niño sin estar bautizado, pues nació muerto. Los padres estaban preocupados por la salvación de su hijo. Entonces se procedió a reflexionar si al niño muerto se le podrían dispensar los Sacramentos y, en caso positivo, cómo se lo podrían efectuar. Al Apóstol Schwartz, a quien se le planteó esta pregunta. Hacía mucho que le había llamado la atención 1 Corintios 15:29. En virtud de este caso, como fue informado más adelante, le quedó claro el significado del misterioso versículo de la primera epístola a los Corintios.

1 Corintios 15:29 es tomado desde entonces como uno de los fundamentos bíblicos para la dispensación del Bautismo y el sellamiento a los difuntos. A comienzos de los años 80 del siglo XIX, se comenzó a dispensar también la Santa Cena para los difuntos.

Al principio se daba a conocer mediante visiones y señales proféticas, a que difunto había que bautizar o sellar. Hasta los años 20 del siglo XX eran bautizados y sellados únicamente los difuntos que se mencionaban por el nombre.

Luego esta costumbre se dejó de practicar, pues nadie sabe a qué alma del más allá Dios le permite ser bautizada o sellada.

Originalmente los Servicios Divinos en ayuda para los difuntos se realizaban el día posterior a Navidad. El Apóstol Mayor Bischof dispuso en 1954 que todos los domingos los difuntos pudiesen acceder a la Santa Cena. Además desde 1954 tres veces por año tienen lugar Servicios  Divinos en los que pueden ser dispensados a los difuntos, asimismo el Bautismo y el Sellamiento.

                                  Indicaciones en la Sagrada Escritura


Ya que nuestra fe se diferencia de todos los demás cristianos en lo que respecta a la relación con los difuntos, existe la necesidad de explicarla al menos en cierta medida. Preguntemos primero, qué indicaciones hay en el Nuevo Testamento sobre la disposición de los Sacramentos a los difuntos.
 Por un lado, Pablo comunica en la primera epístola a los Corintios la costumbre que existía en Corinto de dejarse bautizar representando los muertos. Pablo habla sobre esa práctica en medio de una disputa con personas que negaban la resurrección. En ese momento no pretende justificar la recepción del Sacramento en representación de los difuntos. Sin embargo, parece que se trataba de una práctica muy habitual y por eso tampoco fue problematizada. Pablo escribe (1 Corintios 15:29):  "De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan?  ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?".

La primera epístola a los Corintios, que podría haber surgido alrededor  del año 54 d.C., es el testimonio más temprano de esta costumbre. El segundo pasaje data de bastante más tarde. Se encuentra en la primera epístola de Pedro. La cual supuestamente fue escrita alrededor del año 90 D.C. en primera de Pedro 3:19 s. sin embargo, no se encuentra una prueba de la recepción de los Sacramentos por los difuntos, sino que aborda el hecho de cuando Cristo descendió después de su crucifixión, como dice en el Apostolicum, a los  "infiernos": en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir ocho, fueron salvadas por agua", El mismo contexto se toma nuevamente en Pedro 4:6, cuando allí dice que también ha sido predicado el evangelio a los muertos".

Ante todo el pasaje de la primera epístola a los corintios provocó múltiples reflexiones. Algunos estudiosos de la Biblia supusieron que el Bautismo a los muertos se trataba de una práctica que se efectuaba al margen de la comunidad cristiana. Sin embargo, en un comentario más nuevo de la primera epístola a lo Corintios se evalúa de otra manera y se afirma "que el bautismo a los muertos en la comunidad corintia (quizás incluso también en otras comunidades paulinas) era una práctica sobre- entendida, que como tal asimismo era practicada por el grupo de los que negaban la resurrección".

La Iglesia de la época posapostolica adoptó una conducta de rechazo frente a la  dispensación de los Sacramentos a los muertos. En el año 397 prohibió el Bautismo a los muertos mediante el concilio de Cartago.

                                    Jesucristo es Señor sobre muertos
                                       y vivos; su Evangelio es igualmente
                                                    válido para ambos".


Se vuelve a implementar y se sigue desarrollando

Mientras que los Apóstoles de las comunidades católicas apostólicas se orientaban en la tradición de la Iglesia antigua y en las costumbres católicas y ortodoxas de la mera intercesión por los difuntos, los Apóstoles de la nueva dirección apostólica que surgió en 1863 fueron muchos pasos más adelante. Primero se retrotrajeron a las citadas premisas del Nuevo Testamento, las que invitaban a que se las reanudara y desarrollara, justamente si se pensaba en las explicaciones mencionadas más arriba. Esto aconteció en los últimos 140 años.

Lo central para la concepción del más allá es únicamente la fe en la voluntad salvífica universal de Dios, dirigida en la misma medida a los vivos y a los muertos. El Catecismo nuevoapostólico
(párrafo 9.6.3) habla muy claramente de que "Jesucristo es Señor sobre muertos y vivos; su Evangelio es igualmente válido para ambos. Está en la voluntad de Dios que todos los hombres sean salvos (1 Timoteo 2::4-6;  Juan 3:16), esto significa que la voluntad salvífica de Dios es universal. La salvación es ofrecida por la prédica, el perdón de los pecados y los Sacramentos. Los cuales también están dirigidos a los difuntos. Es válido para ellos como para los vivos, que la fe en Jesucristo es imprescindible para alcanzar la salvación.
La redención acontece únicamente a través de Jesucristo".



lunes, 22 de mayo de 2017

"Community" Servicio Divino




En nuestra Iglesia de Vallada: El próximo sábado día (27) a las seis de la tarde
 se celebrará un Servicio Divino de fiesta. 

                                      Oficiantes: Apóstol de Distrito  Marcus Fehlbaum.
                                                         Apóstol para España: David Suter.
                                                         Obispo Pedro Olmedo: Distrito de Levante.
                                     
           
 Pensamiento Central
               Pe                      Id a todo el mundo.

           La Iglesia invita a  todos sus miembros. 
                Serán  también bienvenidos todos aquellos   que  deseen  unirse a este                acontecimiento, espiritual.

domingo, 21 de mayo de 2017

Ser una ayuda para los difuntos es expresión de la voluntad divina


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.En todas las Iglesias se hacen actos en memoria de parientes fallecidos. La importancia que se les asigna no siempre es la misma. Algunas congregaciones religiosas ortodoxas festejan con pan y tortas junto a la tumba, otras Iglesias celebran servicios Divinos de recordación..
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La Iglesia Nueva Apostólica realiza tres veces al año un servicio Divino en ayuda para los difuntos


//"Tres veces por año, el primer domingo de marzo, julio, y noviembre respectivamente, se realizan Servicios Divinos en ayuda para los difuntos". Así dice el catecismo de la Iglesia Nueva apostólica (12.1. 13)). Esto describe una práctica que se concretó recién en el curso de la historia de la Iglesia, pero que en realidad existió desde sus comienzos. Ya el apóstol Friedrich Wilhelm Schwartz (1815- 1895)) la impulsó.
En informes de viajes de los Apóstoles incluso encontramos menciones concretas de cuantos vivos y cuantos muertos fueron sellados.

La práctica actual - es decir, tres servicios Divinos en ayuda para los difuntos por año- se retrotrae a una disposición del entonces Apóstol  Mayor Johann Gottfried Bischoff  del año 1954. Según esta disposición, a las almas difuntas se les debía suministrar todos los domingos la Santa Cena a través de los Apóstoles tres veces por año celebrarse Servicios Divinos especiales, en los cuales a las almas deseosas de salvación se les dispensasen los Sacramentos.

Tradición de la Iglesia antigua

El servicio divino para difuntos alude a la transmisión de actos sacramentales. esto tiene lugar en todas partes donde el Servicio Divino es oficiado por el Apóstol Mayor o el Apóstol de Distrito. En todas las demás comunidades es un Servicio Divino de recordación.
El Catecismo hace referencia a una tradición de la Iglesia antigua: "Ya en la Comunidad de Corinto, para bautizar a los muertos fue efectuado el acto en personas vivas
(1 Corintios 15: 29).
Esta practica se continua realizando en los Servicios Divinos para los difuntos oficiados por el Apóstol Mayor y los Apóstoles de Distrito: en los mismos  dos portadores de ministerio que representan a los difuntos, reciben el Santo Bautismo con Agua, el Santo Sellamiento  y la santa Cena.  Los Sacramentos se donan de la misma forma que se hace habitualmente. En las demás comunidades, después del festejo de la Santa Cena se recuerda a los difuntos en una oración especial".

El ofrecimiento Divino de Salvación está dirigido a todos

Estos servicios Divinos para los difuntos ocupan una posición destacada en el año litúrgico nuevoapostólico. Ya el domingo previo tiene lugar un servicio divino de preparación a tal efecto. La misericordia y la compasión deben animar a interceder por los difuntos. En uno de estos  Servicios Divinos la base de la prédica fue, por ejemplo, de Salmos 95:6". Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor".

Con estas palabras fue invitada la comunidad a honrar en sus oraciones a Dios, quien ha creado al mundo y lo guía soberanamente. Una actitud así también es necesaria en vista del Servicio Divino en ayuda para los difuntos. Al fin y al cabo, debe haber mucha fe para algo que el hombre no ve ni puede estimar científicamente. A pesar de nuestras limitaciones lo que vale es que la salvación está dirigida a los vivos y a los muertos por igual, así es la voluntad de Dios.


El ministerio de Apóstol es necesario


En la época posapostolica temprana, la Iglesia fue reacia a la dispensación de Sacramentos en representación de los muertos y finalmente  prohibió el Bautismo de los muertos. en el año 397 en el 3º concilio de Cártago. Desde la visión nuevoapostólica esto no sorprende, ya que recién cuando hubo nuevamente portadores del ministerio de Apóstol en los años 1830, el resurgimiento hizo posible esta práctica de los orígenes del cristianismo.

El Catecismo nuevoapostólico destaca el significado del ministerio de Apóstol para la dispensación de los Sacramentos: "El encargo de Jesús de anunciar el Evangelio, perdonar los pecados y administrar los Sacramentos. es cumplido por los Apóstoles en los que viven como en los muertos.
Ellos obran en lugar de Cristo y en su nombre. Así como Jesucristo ofreció sobre la tierra su sacrificio, la transmisión de salvación también se realiza sobre la tierra a través de los Apóstoles. Ya que los Sacramentos siempre tienen un lado visible, sólo pueden ser llevados a cabo en el ámbito de lo visible.
El efecto de los Sacramentos como elementos esenciales de la transmisión de salvación, es el mismo para los vivos y para los muertos" (Catecismo INA  9.6.3).

Nada de espiritismo

El dedicar los Sacramentos a los difuntos en los Servicios Divinos nuevoapostólicos no debe confundirse con espiritismo. No se trata de  obtener o conceder a otros un vistazo del mundo del más allá. No se trata de conocer los mundos de allende, ni el estado de los muertos. En absoluto se procura incorporar el mundo del más allá  en este mundo y ponerlo bajo su dominio. Tampoco se quiere satisfacer curiosidad metafísica alguna. Lo que se pronuncia es una promesa de salvación que, según la voluntad de Dios, vale en igual medida para los vivos y para los muertos.Resultado de imagen de servicio divino en ayuda para los difuntos