¡"Si amas al buen Jesús!"
de corazón con ternura,
vivirás siempre en la "luz"
y no verás sombra oscura.
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domingo, 24 de abril de 2011

Crecer


    Llevar a la práctica la doctrina de Jesús significa crecer.
Me permitiré resaltar por un momento tres puntos en los cuales
 hemos de crecer:
- la fe,
- el dominio de sí mismo, o como lo ha traducido Lutero
- el recato y la humildad.
Siguiendo las palabras de Jesús, todas las cosas son posibles para el que cree; sin embargo, la experiencia muestra que necesitamos la ayuda del Señor, como aquel padre del niño poseído que creía pero sentía que su fe no era lo suficientemente fuerte y por eso imploró al Señor: "¡Ayuda a mi incredulidad!".
   En lo que se refiere al dominio de sí mismo, este atañe a todo nuestro ser.
Al respecto podemos leer en Proverbios 25:28; "Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda" `[en la traducción unificada de la Biblia en idioma alemán, que tiene dominio de sí mismo]. También se aplica a nosotros que, con la ayuda del Espíritu Santo, el espíritu que está en condiciones de discernir, podamos tener dominio de nuestros pensamientos. Lo haremos ciñendo de fuerza los lomos de nuestro carácter y siendo sobrios. Asimismo esforcémonos por permitir que actúe la sabiduría de lo alto por sobre nuestros sentimientos y deseos, y observemos cuál es la justa medida.
 En lo que hace al dominio del cuerpo, atengámonos especialmente a controlar nuestra lengua, siguiendo el consejo del Apóstol Santiago: "Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana".
Finalmente es imprescindible que crezcamos en la humildad: es una exigencia del Evangelio. En la parábola del fariseo y el publicano, el Hijo de Dios dice claramente que este último, que era humilde ante Dios, "descendió a su casa justificado". En el mismo sentido, el Apóstol Pablo escribió lo siguiente a los romanos: "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe
que Dios repartió a cada uno". Es decir que existe una relación entre la fe y la humildad. Pedro citó el libro de los Proverbios, al escribir: "Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes".
Hemos sido convocados a crecer siguiendo el modelo de Cristo en todas las cosas. Seamos fuertes y resistámonos a los vientos de doctrinas erróneas, al engaño y a la malicia de las personas; quedemos realmente en el amor para crecer, en todo, en dirección a Cristo.   Raymond Estrade

El Apóstol Raymond Estrade:
 nacióel 10 de diciembre de 1948
y fue ordenado Apóstol el 1º de diciembre de 1996.
Su área de actividad comprende una parte
 de Francia y las islas francófonas del Pacífico Sur.

martes, 29 de junio de 2010

Palabras

Una palabra es un  sonido o una secuencia de sonidos,
una articulación de sonidos con significado.

Desde nuestro nacimiento estamos rodeados de palabras.
Pero a pesar de que nos rodean, con frecuencia ni siquiera
las conocemos.
¡Cuantas palabras escuchamos y decimos cada día!
Algunas las olvidamos, otras están siempre con nosotros.
Algunas producen alegría, otras una profunda tristeza.
Algunas nos atan, otras nos liberan.

Algunas generan tratados de paz,otras producen guerras.
 Cada palabra tiene un origen y un significado.
La palabra de Dios es un lenguaje con significado e importancia eternos.
 Nos dice cosas únicas que deberian acompañarnos siempre.

Esta palabra no cambia, ya que su origen es Dios, que es verdad.
Su palabra contiene sabiduría, advierte y muestra grandeza; es suprema.
La palabra de Dios tiene poder creativo" Sea"
establece un estándar de comportamiento social que nos permite vivir en sociedad:

 " Amarás a to prójimo como a ti mismo",su palabra reconforta:
 ¡"No temas". Invita: "¡Ven a mí!".
Pero no todo lo que se dice tiene la mejor de las intenciones.
La serpiente también habló y tento a la primera pareja. hasta el presente.

Sufrimos las consecuencias. Pero también en la actualidad oímos la palabra consoladora y amorosa del perdón: " Tus pecados te son perdonados". también oímos la palabra de los Apóstoles, de los profetas para el tiempo final. De todo esto podemos hablar.
¿Qué decimos ? Las palabras también reflejan quiénes somos: 

 "Habla, para que pueda conocerte",  dice un antiguo proverbio. Esto es verdad, pero las palabras también mienten. Por lo tanto
tengamos presente la advertencia de Jesús: "¡ Los conocereis por sus frutos!". las palabras y hechos de una persona son sus frutos.
Sacan lo que hay en una persona. Nuestras acciones se basan en las palabras y pensamientos. Por ende, las palabras se convierten en hechos.
Estas son palabras que pueden beneficiarnos grandemente y hacer una obra maravillosa en el alma:

Dios: Creador y nuestro Padre.
Jesús el novio de nuestra alma, que nos insta a una espera expectante.
Obra de Dios: Lo más importante de nuestra vida.
Apóstoles mensajeros de Cristo, que nos reconcilian con Dios .

Que estas palabras formen nuestro vocabulario y determinen nuestras acciones.